Realidad de la Ozonoterapia en el COVID 19

Realidad de la Ozonoterapia en el COVID 19

Conferencia del Director Médico Fco. Javier Hidalgo Tallón. MD, Phd. DDS. donde expone desde este título, las investigaciones rigurosas sobre la ozonoterapia en COVID-19 que demuestran que son beneficiosas para los pacientes afectados por esta enfermedad.

Hola a todos, soy Javier Hidalgo director médico de Clinalgia.

He decidido realizar este vídeo porque quiero mostraros y que tengáis acceso a lo que se ha publicado de manera científica, seria y rigurosa a cerca de la realidad del papel de la ozonoterapia médica en el tratamiento de la COVID-19.

Son artículos realizados por grupos de investigación muy respetables, que pienso que estudian y dedican su tiempo para ayudar a todos ante la situación actual.

Con la que está cayendo, algunos sentimos cierta indignación por llevar bastantes horas invertidas en varios proyectos de investigación que pretenden demostrar si la ozonoterapia sistémica, principalmente por vía endovenosa indirecta, podría ayudar a frenar el bloqueo de las UCIS.

Nuestro proyecto es hacer un ensayo clínico de calidad y con rigor para ver si el ozono, como parece, podría frenar la gran reacción inflamatoria que sufren algunos pacientes, en cuyo caso los hospitales dejarían de estar tan bloqueados, ya que los enfermos de COVID-19 se podrían aislar del resto del funcionamiento hospitalario sin afectar al mismo.

Es una idea que tenemos, es una hipótesis sobre la que queremos trabajar hace tiempo, y para ello hemos puesto en marcha y diseñado, desde la Sociedad Española de Ozonoterapia (SEOT) y la Cátedra de Ozonoterapia y Dolor Crónico de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), un ensayo clínico cuyas justificaciones os quiero mostrar.

¿Tenemos justificación para hacer este ensayo clínico? ¿Hay base científica para pensar que la ozonoterapia nos pueda ayudar en la pandemia que ha desatado el Sars-CoV-2?

Vamos a repasar lo que se ha publicado al respecto en revistas médicas.

 

 

Lo primero es decir que el ozono médico (O3) está constituido por tres átomos de oxígeno, y se forma desde el oxígeno medicinal (O2). Es un producto sanitario autorizado por la Agencia Europea del Medicamento, especialmente en el tratamiento del dolor, cuya farmacología ha sido publicada en revistas especializadas.

 

 

El ozono médico, adecuadamente aplicado es muy seguro. Se han hecho test preclínicos de seguridad y toxicidad. La experiencia clínica es muy extensa, con millones de tratamientos y una tasa bajísima de efectos adversos. Nosotros mismos hemos realizado miles de aplicaciones de ozonoterapia sin ninguna complicación de interés.

Este párrafo que os traduzco, viene de la publicación clínica más importante del mundo en tratamiento de pacientes con COVID, del doctor Franzini. Podéis ver que literalmente dice:
“La Ozonoterapia se puede considerar extremadamente segura, con una tasa publicada de complicaciones de sólo 0,7 efectos adversos de cada 100 mil tratamientos (0,0007%) … Además, es muy asequible económicamente”.

Estamos hablando un tratamiento barato, que necesita un millón de aplicaciones para que haya siete personas sufran efectos adversos menores.

No entendemos como las autoridades sanitarias no toman más interés por esta técnica. Realmente es, para mí, inasumible.

 

Aquí observamos lo que pasa cuando se estimula la sangre con ozono médico. Se ve cómo cambian los glóbulos rojos, pasando de ir en lo que llamamos “un régimen en pila de monedas” muy agrupados, a ir separados, con más capacidad circulatoria y más elasticidad, estimulando la capilaridad, llevando más lejos su carga de oxígeno. También se registran en su interior cambios bioquímicos favorables que multiplican la capacidad de oxigenar los tejidos.
En las dos siguientes diapositivas echamos un vistazo a la cantidad de publicaciones sobre la utilidad potencial de la ozonoterapia médica en el tratamiento del COVID.

 

Estas publicaciones nos dicen que el ozono podría ser un tratamiento seguro y eficaz, siempre complementario, ya que no interferiría con ningún otro tratamiento prescrito.

Los autores insisten en la conveniencia de ensayar el ozono médico en el tratamiento de la COVID-19, y justifican su hipótesis con bases científicas serias, de acuerdo con los mecanismos biológicos beneficiosos que ya han sido demostrados desde hace años.

Los textos completos de estos artículos están en nuestra página web, a disposición de todos aquellos interesados.

Traducimos los títulos de estos artículos:

    • “La ozonoterapia como tratamiento complementario de la COVID-19”.
    • “Autohemoterapia: Posibles mecanismos de acción antiviral y antioxidante”.
    • “Ozono (O3) y SARS-CoV-2: Bases fisiológicas y sus propiedades terapéuticas según el estadio de evolución”.
    • “Potencial actividad citoprotectora de la ozonoterapia en SARS-CoV-2/COVID-19”.
    • “Dos terapias conocidas podrían ser efectivas como adyuvantes en el paciente crítico infectado por COVID-19”.
    • “Justificación de la ozonoterapia como tratamiento complementario en COVID-19: Una revisión”.

Como vemos, no es algo desorbitado, muchos grupos de investigación ya lo están proponiendo. En estos artículos vienen perfectamente explicadas las razones por las que la ozonoterapia médica podría ayudar a estos pacientes.

Pasamos a explicar someramente en qué consiste la técnica de ozonoterapia sistémica por vía endovenosa indirecta: En un circuito cerrado se extrae un poquito de sangre, que se hace reaccionar con el ozono durante un minuto, con lo que éste estimula la síntesis de moléculas defensivas, de carácter antioxidante, antiinflamatorio y reoxigenante. Posteriormente la sangre es reingresada al torrente circulatorio. La seguridad es extrema, no es doloroso y apenas hay complicaciones. En la siguiente diapositiva vemos un pequeño esquema.

 

En esta diapositiva, además del esquema ilustrativo de la técnica, mostramos más publicaciones que justifican su utilidad y el desarrollo de estudios clínicos rigurosos. Pasamos a traducir los títulos de estos trabajos:

    • “Terapia inmunocéutica con oxígeno-Ozono en los brotes de COVID: Hechos y cifras”.
    • “Efectos terapéuticos de la ozonoterapia que justifican su uso en el tratamiento de la COVID-19”.
    • “Mecanismos potenciales por los cuales la terapia con Oxígeno-Ozono (O2-O3) podría contribuir al tratamiento contra la COVID-19”.

También vemos que en la Revista Clínica Española, compañeros de prestigio dicen, con toda la razón del mundo, que hemos de “estar muy alerta frente a publicaciones de terapias sensacionalistas apoyadas en pequeños casos”. Para ellos la ozonoterapia sería una opción “sensacionalista”, lo que no podemos compartir a tenor de lo anteriormente expuesto.

Es una realidad que un ensayo serio, regulado y meticuloso debe ser puesto en marcha en estos momentos. Se está haciendo con otras opciones terapéuticas que tampoco han demostrado su eficacia y son mucho más caras y peor toleradas.

Considero deshonesto no dar una oportunidad a la ozonoterapia médica.

Insisto en que es necesario implementar ensayos clínicos bien diseñados, preferiblemente en la Medicina Pública, que nos desvelen la eficacia real de la técnica y si nos puede ayudar en esta pandemia.

Desde hace meses estamos promoviendo, desde la SEOT y la UCAM, un ensayo clínico que valore la consistencia real de los resultados preliminares que expongo a continuación. Son el registro de pruebas clínicas exitosas que ya se han realizado y publicado en revistas médicas especializadas.

 

En un hospital chino, una persona es sometida al tratamiento con ozonoterapia sistémica por vía endovenosa indirecta y mejora espectacularmente sin ningún efecto adverso, las respuestas favorables son casi inmediatas.

 

En esta otra publicación del  Journal of Medical Virology, titulada “Una evaluación preliminar sobre la eficacia de la ozonoterapia en el tratamiento del COVID19”, tras ensayar la técnica en dos pacientes hospitalizados, comparados con dos controles de gravedad similar,  se concluye que la ozonoterapia sistémica por vía endovenosa indirecta, sinérgicamente con los tratamientos habituales, supone una nueva inmunoterapia y una modalidad segura y de bajo costo, justificada como tratamiento complementario para la COVID 19.

En España, el doctor Hernández, de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, de Ibiza, se ha convertido en una referencia internacional. Comunicó el tratamiento de 11 pacientes, reduciendo al 50% la estancia hospitalaria y disminuyendo el número de ingresos en UCI con una franca mejoría y sin ninguna complicación.

Aquí, el Dr. Hernández nos ilustra el caso de un paciente que mejora muy favorablemente tras dos aplicaciones diarias de ozono médico, necesitando muchísimo menos aporte de oxígeno.

Siguiendo con el mismo caso, se ve que tras el tratamiento con ozono empieza a caer la ferritina, y al día siguiente empieza a descender el dímero D. También vemos en las radiografías como mejora la imagen pulmonar. No hubo reacciones adversas.

El grupo del doctor Hernández, ya ha publicado su experiencia con 18 pacientes con neumonía severa. Se dividieron en dos grupos de 9 pacientes. A uno de ellos se añadió ozono médico al tratamiento convencional, observando evoluciones favorables durante una media de cuatro días de tratamiento.

Hubo una recuperación significativa más rápida de la enfermedad y una disminución de la media de estancia hospitalaria desde 28 a 7 días. Todos los tratamientos fueron bien tolerados y no se registraron efectos adversos

 

En Italia hace unos meses, la Sociedad Italiana de Ozonoterapia hizo pública esta experiencia preliminar. Se trataron 73 pacientes, 24 intubados, 49 no intubados. Se les hicieron aplicaciones diarias de ozonoterapia por vía endovenosa indirecta.
En una media de cinco días hubo mejoría significativa y disminuyeron las intubaciones, limitando el paso a UCI.

Desde el hospital de Udine, tras aplicar la técnica sugieren que podría minimizar el impacto hospitalario de la enfermedad, ya que también observan un descenso significativo de la tasa de intubaciones.

Aquí vemos como la evidencia se va creando, se va generando poco a poco, con estudios cada vez más extensos. Mostramos aquí una publicación en una revista especializada, el International Inmunopharmacology, en la que el doctor Franzini trata 50 pacientes mayores de 60 años hospitalizados en UCI por un síndrome respiratorio agudo secundario a la COVID-19. En lugar de los 14 a 20 días esperados, tras 9 días de tratamiento los pacientes mejoraron significativamente, con registros muy favorable en los índices inflamatorios y respiratorios y menor tiempo de estancia hospitalaria.

 

Se ilustran los descensos de Interleiquina-6 (marcador inflamatorio) y Dímero-D (marcador de tromboembolismo). Además, hay una rápida subida de la saturación sanguínea de oxígeno.

Estas publicaciones ilustran cómo en un ámbito preclínico el ozono médico aplicado en modo preventivo es capaz de frenar una tormenta inflamatoria parecida a la que tiene lugar en la COVID-19. Cuando se provoca una septicemia a los animales de experimentación, se demuestra que si previamente se ha hecho un tratamiento con ozono médico, el estallido inflamatorio se frena y se soporta mucho mejor.

Para terminar, resumimos aquí las justificaciones teóricas para ensayar la ozonoterapia médica en la COVID-19.
De sobra se ha demostrado que la ozonoterapia médica optimiza los sistemas antioxidantes y antiinflamatorios, claves de nuestra defensa biológica y de que nuestro organismo tenga más posibilidades de resistir adecuadamente o salir airoso de una crisis biológica.

Los resultados son esperanzadores, la técnica es sencilla y barata. Se ha venido aplicando durante más de 50 y muchas aplicaciones clínicas en las que ha sido eficaz y bien tolerada.

Cuando se pretende demostrar algo en medicina, el primer paso es diseñar un protocolo de investigación riguroso que pase los filtros de calidad y se pueda poner en marcha. Y esto ya lo hemos hecho.

Nos consta que en otros países hay ensayos clínicos en marcha, y no deberíamos quedarnos atrás al respecto.

Apelamos a quien corresponda para seguir investigando, para ver si se pueden consolidar o no los resultados preliminares y que estos tratamientos estén al alcance de todos.

Un saludo y muchísimas gracias por la atención.

Dr. Fco. Javier Hidalgo Tallón.

 

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