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Ozonoterapia para pacientes con neumonía por COVID-19

Ozonoterapia para pacientes con neumonía por COVID-19: Informe preliminar de un estudio prospectivo de casos y controles

AlbertoHernández / Department of Anesthesiology & Perioperative Medicine, Policlinica Ibiza Hospital, Ibiza, Spain

MontserratViñals/ Department of Internal Medicine, Policlinica Ibiza Hospital, Ibiza, Spain

AsunciónPablos /Department of Internal Medicine, Policlinica Ibiza Hospital, Ibiza, Spain
FranciscoViláscPeter JPapadakos / Department of Intensive Care Medicine, University of Rochester, Rochester, NY, USA
Duminda N.Wijeysundera/ Department of Anesthesiology & Perioperative Medicine, St Michael Hospital, Toronto, Canada
Sergio D.Bergese/ Departments of Anesthesiology & Neurological Surgery, Stony Brook University, Stony Brook, NY, USA
MarcVives/ Department of Anesthesiology & Perioperative Medicine, Hospital Universitari de Girona Dr J Trueta, Girona, Spain
Recibido el 9 de noviembre de 2020, revisado el 23 de noviembre de 2020, aceptado el 27 de noviembre de 2020, disponible en línea el 5 de diciembre de 2020.
Número de registro del ensayo clínico: NCT04444531

Artículo original:  https://bit.ly/3DTpBmm 

Puntos destacados:
-La sangre ozonizada se asoció a un menor tiempo de mejora clínica.

-La sangre ozonizada se asoció con mayores tasas de mejora clínica en el día 14.

-La sangre ozonizada se asoció con un menor tiempo de disminución de los marcadores inflamatorios.

Resumen
Antecedentes

Todavía no hay estrategias de tratamiento específicas para la COVID-19, aparte del manejo de apoyo.

Diseño

Estudio prospectivo de casos y controles determinado por el ingreso en el hospital según la disponibilidad de camas.

Participantes

Dieciocho pacientes con infección por COVID-19 (confirmada por el laboratorio) con neumonía grave ingresados en el hospital entre el 20 de marzo y el 19 de abril de 2020. Los pacientes ingresados en el hospital durante el periodo de estudio fueron asignados a diferentes camas en función de la disponibilidad de las mismas. Dependiendo de la cama en la que ingresara el paciente, el tratamiento fue autohemoterapia con ozono o tratamiento estándar. Los pacientes del grupo de casos recibieron sangre ozonizada dos veces al día a partir del día del ingreso durante una media de cuatro días. Cada tratamiento consistió en la administración de 200 mL de sangre total autóloga enriquecida con 200 mL de mezcla de oxígeno-ozono con una concentración de ozono de 40 μg/mL.

Resultados principales

El resultado primario fue el tiempo transcurrido desde el ingreso hospitalario hasta la mejoría clínica.

Resultados

Nueve pacientes (50%) recibieron autohemoterapia con ozono a partir del día del ingreso. La autohemoterapia con ozono se asoció con un tiempo más corto hasta la mejoría clínica (mediana [IQR], 7 días [6-10] frente a 28 días [8-31], p = 0,04) y mejores resultados a los 14 días (88,8% frente a 33,3%, p = 0,01). En los análisis ajustados al riesgo, la autohemoterapia con ozono se asoció con un tiempo medio más corto hasta la mejora clínica (-11,3 días, p = 0,04, IC del 95%: -22,25 a -0,42).

Conclusión:

La autohemoterapia con ozono se asoció con un tiempo significativamente menor hasta la mejoría clínica en este estudio prospectivo de casos y controles. Dado el pequeño tamaño de la muestra y el diseño del estudio, estos resultados requieren una evaluación en ensayos controlados aleatorios más amplios.


1. Introducción
La pandemia de COVID-19 ha provocado más de 28,7 millones de casos y 920.847 muertes en todo el mundo hasta septiembre de 2020 [1]. Alrededor del 15% de los adultos infectados desarrollan una neumonía grave que requiere oxígeno suplementario, y un 5% adicional evoluciona hacia un síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) que requiere ventilación mecánica a menudo durante varias semanas [2], [3].

Las medidas de apoyo siguen siendo la piedra angular del tratamiento de la COVID-19 en ausencia de terapias específicas. Los beneficios biológicos potenciales de la autohemoterapia con ozono incluyen la reducción de la hipoxia tisular, la disminución de la hipercoagulabilidad, la modulación de la función inmunitaria con la inhibición de los mediadores inflamatorios, la mejora de la función fagocítica y el deterioro de la replicación viral [4], [5], [6], [7], [8], [9], [10], [11], [12], [13].

El ozono podría mejorar la circulación sanguínea y el suministro de oxígeno al tejido isquémico [4], [5], [6], [7] como resultado del efecto concertado del óxido nítrico [8], el aumento del nivel intraeritrocitario de 2,3 -DPG [9] y el aumento de algunas prostaciclinas como la PGI2 [10]. Estos efectos pueden ayudar a disminuir la hipercoagulación que se ha observado en pacientes con COVID-19 [11]. Otro papel importante que juega el ozono en la COVID-19 es su efecto inmunomodulador. La respuesta inflamatoria es un sello distintivo de la infección severa y la modulación de las citoquinas es clave para evitar el deterioro del paciente. El ozono es capaz de modular y controlar las citoquinas liberando citoquinas antiinflamatorias y reduciendo la actividad de las proinflamatorias como la IL-1, IL-6 y TNF-α contrarrestando el estado de hiperinflamación observado en los pacientes de COVID, pero además, el ozono tiene potentes propiedades antiinflamatorias a través de la modulación del inflammasoma NLRP3 que se reconoce que juega un papel crucial en el inicio y la continuación de la inflamación en varias enfermedades [12]. El ozono también puede modular la acumulación de neutrófilos a nivel local, la expresión de IL-6, TNF-α, y la albúmina modificada por la isquemia en los riñones, así como aumentar la capacidad antioxidante local [13].

La ozonoterapia consiste en la administración de una mezcla de gas con un 97% de oxígeno y un 3% de ozono generada por un generador de ozono médico. El ozono es una molécula formada por tres átomos de oxígeno que comparten los mismos electrones. Como no hay suficientes electrones para todos, el ozono es una molécula relativamente inestable. Esta inestabilidad es la razón por la que es un estimulante biológico tan potente [14]. La ozonoterapia puede administrarse de forma sistémica añadiéndolo a una muestra de sangre del propio paciente y reinfundiéndola después, en lo que se denomina “autohemoterapia ozonizada”.

El ozono es un gas natural producido a partir de átomos de oxígeno. Los átomos de oxígeno individuales no pueden aguantar solos sin reagruparse en moléculas de oxígeno diatómicas. En esta fase de recombinación, algunos átomos se transformarán en oxígeno triatómico poco unido. Esta nueva molécula de trioxígeno se llama ozono y se encuentra en la estratosfera, donde absorbe varias radiaciones ultravioletas para protegernos. Su peso molecular es de 48 g/mol con una solubilidad en agua de 0,57 g/L a una temperatura de 20 °C, (unas diez veces mayor que el oxígeno). En consecuencia, la gran solubilidad del ozono en el agua permite su reacción inmediata con cualquier compuesto soluble y biomoléculas presentes en los fluidos biológicos.

El ozono es generado por dispositivos médicos con fines médicos. El ozono médico se obtiene a partir de oxígeno puro haciéndolo pasar por un gradiente de alto voltaje (5-13 KV). Así se obtiene una mezcla de gases compuesta por un 97% de oxígeno y no más de un 3% de ozono. Termodinámicamente es inestable y se revierte espontáneamente en oxígeno. Las concentraciones que van de 10 a 70 μg/ml se utilizan habitualmente con fines médicos. Existen múltiples vías para la administración de ozono con fines médicos. La vía de inhalación puede ser tóxica para el sistema pulmonar y otros órganos. Sin embargo, la autohemoterapia con ozono ha demostrado ser segura en múltiples ensayos clínicos aleatorios, estudios observacionales y meta-análisis [15]. La incidencia de efectos secundarios de la ozonoterapia es muy baja (estimada en un 0,0007%), y se manifiesta típicamente como euforia, náuseas, dolores de cabeza y fatiga [16]. En general, es una terapia muy segura cuando se administra correctamente, con la dosis recomendada. Se han descrito complicaciones como la embolia gaseosa [17], pero están causadas por prácticas de administración incorrectas y por el uso de equipos no certificados.

Varios países como España, Italia, Grecia, Cuba, Rusia, Portugal y Turquía han incorporado la ozonoterapia en la práctica médica para otras indicaciones [18].

La patogénesis del virus es variable y no se conoce del todo. Afecta predominantemente a los pulmones, donde el daño alveolar difuso con afectación de la microcirculación conduce a una marcada hipoxia [19], [20]. Existe una desregulación de la respuesta inmunitaria y la linfocitopenia es un rasgo distintivo en la gran mayoría de estos pacientes [21]. La inmunidad innata y las vías de coagulación están estrechamente relacionadas [22]. La activación de los macrófagos asociada a la COVID-19, la hiperferritinemia, la tormenta de citoquinas, la liberación de patrones moleculares asociados a patógenos y las proteínas moleculares asociadas al daño pueden dar lugar a la liberación del factor tisular y a la activación de los factores de coagulación que crean una predisposición a la hipercoagulabilidad [22].

Otros han comunicado, como informes de casos, el uso de la autohemoterapia con ozono en pacientes con neumonía grave por COVID-19; sin embargo, tenían limitaciones [23], [24], [25]. Recientemente se ha publicado un estudio retrospectivo de casos y controles sobre 60 pacientes con neumonía por COVID-19 de leve a moderada [26].

Por lo tanto, realizamos un estudio prospectivo de casos y controles determinado por el ingreso en el hospital en función de la disponibilidad de camas para determinar si la autohemoterapia con ozono se asociaba a un menor tiempo de mejora clínica en los pacientes con neumonía grave por COVID-19.

2. Materiales y métodos
2.1. Diseño del estudio
Este estudio prospectivo de casos y controles se llevó a cabo en el Hospital Policlínico de Ibiza (España). Se llevó a cabo de acuerdo con la Declaración de Helsinki y fue aprobado por un comité ético de investigación humana (CEH) multidisciplinar de la institución. Cada participante dio su consentimiento informado por escrito para la administración de cualquier intervención, la recogida de datos clínicos relevantes y la determinación de los resultados. El estudio consistió en todos los adultos (de edad ≥ 18 años) que ingresaron en el hospital con un diagnóstico de neumonía grave COVID-19 entre el 20 de marzo y el 19 de abril de 2020. Todos los pacientes incluidos cumplían los siguientes criterios: infección confirmada por COVID-19 (diagnosticada mediante un hisopo nasofaríngeo realizado en el momento del ingreso); neumonía con anomalías en la radiografía de tórax de referencia; saturación de oxígeno <94% en aire ambiente, y taquipnea con frecuencia respiratoria superior a 30 por minuto.

Los pacientes ingresados en el hospital durante el periodo de estudio fueron asignados a diferentes camas en función de la disponibilidad de las mismas. Dependiendo de la cama en la que ingresaba el paciente, el tratamiento era autohemoterapia con ozono o tratamiento estándar.

2.2. Tratamiento clínico estándar
El tratamiento de todos los pacientes con neumonía por COVID-19 incluía oxigenoterapia suplementaria, hidroxicloroquina, lopinavir/ritonavir, corticosteroides y antibióticos (incluida la azitromicina) a discreción del médico que atendía a cada paciente. Las dosis de los fármacos fueron las estándar: ceftriaxona 2gr q24h durante 5 días, levofloxacino 500 mg q12h, hidroxicloroquina 400 mg q24h durante 4 días, dexametasona 6 mg q24h durante 10 días o metilprednisolona 40 mg q12h y azitromicina 500 mg q24h durante 3 días. No se administró remdesivir ni tocilizumab a ningún paciente. Se utilizó enoxaparina 1 mg/kg SC q12h como dosis de anticoagulación terapéutica. Las decisiones sobre la intubación endotraqueal, la ventilación mecánica y el ingreso en la unidad de cuidados críticos se tomaron siguiendo las normas clínicas y a discreción del médico que atendía al paciente.

2.3. Autohemoterapia con ozono
Se administró sangre ozonizada dos veces al día durante 5 días consecutivos. La autohemoterapia ozonizada consistió en la infusión intravenosa de sangre autóloga ozonizada. Inicialmente, se extrajeron 200 mL de sangre total autóloga de la vena antecubital del paciente en una bolsa de recogida de sangre desechable de plástico estándar (bolsa SANO3 certificada) que contenía 35 mL de solución anticoagulante de citrato de dextrosa (ACD-A). A continuación, la sangre se enriqueció con 200 mL de mezcla gaseosa oxígeno-ozono con una concentración de ozono a 40 μg/mL obtenida por Ozonobaric P Sedecal, un generador de ozono con certificado CE0120 tipo IIb. La sangre ozonizada se reinfundió en la misma vena durante aproximadamente 10-15 min [26].

2.4. Resultados

2.4.1. Resultado primario
El resultado clínico primario fue el tiempo de mejora clínica durante el ingreso hospitalario.

2.4.2. Evaluación clínica
La mejoría clínica se definió como una reducción de dos puntos (en relación con el estado del paciente al ingreso en el hospital) en una escala ordinal de seis puntos, o el alta con vida del hospital, lo que ocurriera primero. La escala de seis puntos era la siguiente: muerte (6 puntos); oxigenación por membrana extracorpórea o ventilación mecánica que requería intubación (5 puntos); ventilación no invasiva u oxigenoterapia de alto flujo (4 puntos); oxigenoterapia sin necesidad de oxígeno de alto flujo o ventilación no invasiva (3 puntos); ingreso hospitalario sin necesidad de oxigenoterapia (2 puntos); y alta hospitalaria o alcanzar los criterios de alta (1 punto). Los criterios de alta fueron como evidencia de recuperación clínica (normalización de la pirexia, frecuencia respiratoria <24 por minuto, saturación de oxígeno >94% en aire ambiente y ausencia de tos) durante al menos 72 h.

Esta escala de seis puntos y la definición de mejora clínica (es decir, una mejora de dos puntos en la escala) se ha utilizado en investigaciones anteriores sobre la intervención para relacionar la infección por COVID-19 [28]. El personal que verificó los resultados no estaba cegado en cuanto a si los pacientes recibieron la atención habitual o la autohemoterapia con ozono.

2.4.3. Resultados secundarios
Los resultados secundarios fueron la mejoría clínica medida en los días 7, 14 y 28 después del ingreso en el hospital. También se midió diariamente el tiempo hasta una disminución del doble de las concentraciones de proteína C reactiva, ferritina, dímero D y lactato deshidrogenasa. Otros resultados secundarios fueron los siguientes: días sin ventilación en el día 28, tasa de intubación, duración de la estancia hospitalaria, mortalidad intrahospitalaria y a los 28 días y tiempo (días) hasta que la PCR COVID-19 fue negativa. El seguimiento finalizó en el momento del alta hospitalaria, la muerte del paciente o a los 31 días del ingreso hospitalario, lo que ocurriera primero.

2.4.4. Análisis estadístico
Todos los análisis se realizaron con la versión 13.0 de STATA (StataCorp. 2013. Software estadístico Stata: Release 13. College Station, TX: StataCorp LP). La significación estadística se definió por un valor P de dos caras inferior a 0,05. Se utilizó la prueba de Shapiro-Wilk para determinar si las variables estaban distribuidas normalmente. A continuación, se calcularon las diferencias no ajustadas entre los brazos de tratamiento y de control mediante la prueba t de dos muestras (variables continuas con distribución normal), la prueba U de Mann-Whitney (variables continuas con evidencia de distribuciones no normales) y la prueba exacta de Fisher (variables categóricas). Se compararon los tiempos no ajustados de mejora clínica entre los dos brazos del estudio mediante curvas de supervivencia de Kaplan-Meier y la prueba de rango logarítmico. Los pacientes fueron censurados en el momento del alta hospitalaria, de la muerte o a los 31 días del ingreso hospitalario, lo que ocurriera primero. La asociación ajustada entre la autohemoterapia con ozono y el tiempo medio hasta la mejoría clínica se estimó mediante un modelo de regresión lineal multivariable que se ajustó a la edad, el sexo y la puntuación inicial de la Evaluación Rápida de la Insuficiencia Orgánica (SOFA). Estas covariables se preespecificaron en función de su importancia clínica. A los pacientes que no habían logrado una mejora clínica dentro del periodo de seguimiento se les asignó un valor temporal de 31 días. Se incluyeron en la cohorte del estudio todos los pacientes ingresados en el centro de estudio dentro de un periodo pragmático de un mes.

3. Resultados
La cohorte incluyó 18 pacientes. La edad media era de 68 años (DE 15 años) y el 72,2% (n = 13) eran hombres. Las características basales de estos pacientes se presentan en la Tabla 1. En total, 9 pacientes (50%) recibieron autohemoterapia con ozono. Las características basales de los dos brazos del estudio fueron cualitativamente similares, aparte de la edad (la media de edad fue mayor en el brazo de atención habitual), el peso (la media de peso fue mayor en el brazo de atención habitual) y el índice de masa corporal (el valor medio fue mayor en el brazo de atención habitual únicamente).

Tabla 1. Características basales.


Ozonated Autohemotherapy (n = 9)
Usual Clinical Care (n = 9) p-value
Age, mean (SD), years 64 (11) 71 (18) 0.35
Male sex, n (%) 7 (78%) 6 (67%) 1
Weight, mean (SD), kg 74 (17) 85 (23) 0.25
Height, mean (SD), cm 167 (10) 170 (7) 0.48
Body mass index, mean (SD), kg/m2 26.2 (4.5) 29.5 (7.1) 0.26
Hypertension, n (%) 4 (44%) 6 (67%) 0.34
Diabetes mellitus, n (%) 0 (0%) 2 (22%) 0.47
Chronic pulmonary disease, n (%) 2 (22%) 1 (11%) 1
Chronic cardiac disease, n (%) 1 (11%) 2 (22%) 1
Previous stroke, n (%) 0 (0%) 0 (0%) 1
Baseline hemoglobin, mean (SD), mg/dL 13 (2.1) 13 (3.0) 0.51
Baseline Quick SOFA score of 2 or 3, n (%) 1 (11%) 1 (11%) 1
Baseline 6-point ordinal scale, median [IQR] 3 [3–3] 3 [2–3] 0.60
Baseline Lactate Dehydrogenase, mean (SD), U/L 487 (168) 506 (123) 0.80
Baseline C-reactive protein, median ([IQR]), mg/L 2,9 [0,5–7,7] 4,3 [1,8–9] 0.50
Baseline ferritin, median ([IQR], ug/L 556 [226–1,171] 290 [163–880] 0.63
Baseline D-dimer, median ([IQR], ng/mL 943 [459–1,930] 389 [215–468] 0.16
Baseline platelets, median ([IQR], ×109/L 302 [263–408] 180 [155–211] 0.05
Baseline SpO2/FiO2 ratio, median [IQR] 350 [255–408] 339 [261–452] 0.96
Treatment
Hydroxychloroquine, n (%) 4 (44%) 3 (33%) 0.23
Lopinavir/ritonavir, n (%) 1 (11%) 2 (22%) 1
Corticosteroids, n (%) 2 (22%) 1 (11%) 1
Ceftriaxone, n (%) 1 (11%) 1 (11%) 1
Levofloxacin, n (%) 2 (22%) 2 (22%) 1
Azithromycin, n (%) 8 (89%) 7 (78%) 1
Therapeutic anticoagulation, n (%) 0 (0%) 2 (22%) 1

IQR: Rango intercuartil. DE: Diferencia estándar. SOFA: Evaluación secuencial del fallo orgánico.

3.1. Resultado primario: Tiempo hasta la mejoría clínica
La autohemoterapia con ozono se asoció con un tiempo significativamente menor hasta la mejoría clínica (mediana [IQR], 7 días [6-10] frente a 28 días [8-31], p = 0,04) (Fig. 1 y Tabla 2). En los análisis de regresión lineal no ajustados, el tiempo medio hasta la mejoría clínica fue 12,4 días más corto en el brazo de autohemoterapia con ozono (-12,4 días; p = 0,01; IC del 95%: -22,49 a -2,39). En los análisis de regresión lineal ajustados, el tiempo medio hasta la mejoría clínica en el brazo de autohemoterapia con ozono fue 11,3 días más corto (-11,3 días; p = 0,04; IC del 95%: -22,25 a -0,42). Se llevó a cabo un análisis de sensibilidad post-hoc que se ajustó por edad, SOFA rápido y peso, todas ellas características basales con diferencias cualitativas entre los brazos del estudio. La diferencia ajustada en el tiempo hasta la mejoría clínica (-11,6 días, p = 0,05, IC del 95%: -23,3 a 0,41) fue cualitativamente similar en este análisis de sensibilidad. Los tiempos no ajustados hasta la mejoría clínica utilizando las curvas de supervivencia de Kaplan-Meier y la prueba de rango logarítmico mostraron una diferencia significativa entre los grupos (Log Rank (Mantel-Cox) Chi-cuadrado 4,182. p = 0,041) (Fig. 1).

 

Fig. 1. Kaplan-Meier survival curves.

Tabla 2. Resultados.

Ozonated Autohemotherapy (n = 9) Usual Clinical Care (n = 9) p-value
Primary outcome
Time to clinical improvement, median [IQR], days 7 [6–10] 28 [8–31] 0.04
Secondary outcomes
Clinical improvement at day 7, n (%) 4 (44%) 2 (22%) 0.31
Clinical improvement at day 14, n (%) 8 (89%) 3 (33%) 0.01
Clinical improvement at day 28, n (%) 8 (89%) 5 (56%) 0.29
6-point ordinal scale day 7, median [IQR] 2 [1–2] 2 [1–4] 0.45
6-point ordinal scale day 14, median [IQR] 1 [1] 1 [1–4] 0.29
6-point ordinal scale day 28, median [IQR] 1 [1] 1 [1–2] 0.30
Time to Temperature <37C, median [IQR], days 1 [1–1.5] 4 [2–5] 0.10
Time to PCR COVID-19 negative, mean (SD), days 13.1 (5.7) 21.4 (7.4) 0.05
Time to a 2-fold decreased C-reactive protein, median [IQR], days 3.5 [3–28] 13 [8–25] 0.008
Time to a 2-fold decreased D-dimer, median [IQR], days 4 [1–10] 19.5 [10–28] 0.009
Time to a 2-fold decreased ferritin, median [IQR], days 8 [5–10] 15 [10–25] 0.016
Time to a 2-fold decreased Lactate Dehydrogenase, median [IQR], days 9 [7–9] 25 [12–26] 0.01
Ventilator-free days at day 28, median [IQR], days 28 [28] 28 [0–28] 0.14
Intubation required, n (%) 0 (0%) 2 (22.%) 0.47
ICU-length of stay, median [IQR], days 0 [0–0] 0 [0–0] 0.24
Hospital-length of stay, median [IQR], days 8 [7–12] 28 [8–31] 0.09
In-hospital mortality, n (%) 1 (11%) 2 (22%) 1
28-day hospital mortality, n (%) 1 (11%) 2 (22%) 1

UCI: Unidad de Cuidados Intensivos. IQR: Rango intercuartil. DE: Diferencia estándar. SOFA: Sequential Organ Failure Assessment (Evaluación secuencial del fallo orgánico).

3.2. Resultados secundarios

La autohemoterapia con ozono se asoció a una mejora clínica en el día 14 (88,8% frente a 33,3%, p = 0,01). La autohemoterapia con ozono también se asoció con un tiempo más corto para una disminución de dos veces la proteína C reactiva (3. 5 días [3], [4], [5], [6], [7], [8], [9], [10], [11], [12], [13], [14], [15], [16], [17], [18], [19], [20], [21], [22], [23], [24], [25], [26], [27], [28] frente a 13 días [8], [9], [10], [11], [12], [13], [14], [15], [16], [17], [18], [19], [20], [21], [22], [23], [24], [25], p = 0. 008), ferritina (8 días [5], [6], [7], [8], [9], [10] frente a 15 días [10], [11], [12], [13], [14], [15], [16], [17], [18], [19], [20], [21], [22], [23], [24], [25], p = 0. 016), dímero D (4 días [1], [2], [3], [4], [5], [6], [7], [8], [9], [10] frente a 19. 5 días [10], [11], [12], [13], [14], [15], [16], [17], [18], [19], [20], [21], [22], [23], [24], [25], [26], [27], [28], p = 0. 009) y Lactato Deshidrogenasa (9 días [7], [8], [9] frente a 25 días [12], [13], [14], [15], [16], [17], [18], [19], [20], [21], [22], [23], [24], [25], [26], p = 0,01). El tiempo medio para obtener resultados negativos en las pruebas de PCR COVID-19 se redujo [13,1 (DE 5,7) frente a 21,4 (DE 7,4 días), p = 0,05). No hubo diferencias con respecto a los días libres de ventilación en el día 28 (mediana [IQR], 28 días [28] vs 28 días [0-28], p = 0,14) o la mortalidad a los 28 días (11,1% vs 22,2%; p = 1). No se observaron acontecimientos adversos ni efectos no deseados en ambos grupos. Ninguno de los pacientes de ambos grupos fue tratado con ventilación mecánica no invasiva.

4. Discusión
En este estudio prospectivo de casos y controles de 18 pacientes con neumonía grave por COVID-19 confirmada, la autohemoterapia con ozono dos veces al día durante 5 días consecutivos se asoció con una reducción significativa del tiempo hasta la mejoría clínica. Este estudio de casos y controles proporciona nuevos datos que apuntan al papel potencial de la autohemoterapia con ozono para el tratamiento de la neumonía grave por COVID-19.

Nuestros hallazgos son coherentes con las revisiones recientes que describen los posibles beneficios biológicamente plausibles asociados a la autohemoterapia con ozono para la COVID-19 [29], [30], [31], [32] y también son coherentes con un estudio retrospectivo de casos y controles publicado recientemente [26].

Tascini et al. en su estudio de casos y controles [26], sobre 60 pacientes con neumonía por COVID-19 de leve a moderada, tratados en ambos grupos con la mejor terapia disponible, mostraron una asociación entre el uso de la ozonización de la sangre y una disminución significativa en el fenotipo clínico SIMEU según la Sociedad Italiana de Medicina de Urgencias y Emergencias (2,87 ± 0,78 frente a 2,27 ± 0,83, p < 0,001) desde el inicio hasta el alta. Mientras que en el grupo de control no hubo diferencias estadísticamente significativas. Además, la mejora clínica asociada al uso de O3 fue mayor en comparación con el grupo de control (53% frente a 33%). En el grupo de casos, sólo el 7% de los pacientes tuvo un peor resultado, en comparación con el 17% del grupo de control. Al igual que en nuestra cohorte, no se observaron acontecimientos adversos asociados al tratamiento con sangre ozonizada. Entre los 30 pacientes tratados con sangre ozonizada (grupo de casos), 28 recibieron tres sesiones consecutivas y 2 recibieron dos dosis consecutivas durante 3 días. La dosis utilizada fue de 200 mL de mezcla de gases oxígeno-ozono con una concentración de ozono de 40 μg/mL. En nuestro estudio se recibió la misma dosis. Sin embargo, se administró dos veces al día durante 5 días, en lugar de 3 sesiones diarias como hicieron ellos. En nuestra opinión, el criterio de valoración primario del estudio de Tascini et al. era algo confuso. Hubo una disminución en el fenotipo clínico del SIMEU desde el inicio hasta el alta y la mejora clínica asociada al uso del O3 fue mayor en comparación con el grupo de control (53% frente al 33%). Sin embargo, no hubo diferencias en la estancia hospitalaria (9,37 ± 3,84 frente a 9,37 ± 5,38; p = 1).

La autohemoterapia con ozono tiene un papel potencial en el tratamiento de pacientes con neumonía grave COVID-19, con varios mecanismos de acción biológicamente plausibles. Cuando la sangre humana se expone a una mezcla gaseosa de oxígeno y ozono, el oxígeno se equilibra con el agua extracelular e intraeritrocítica antes de unirse a la hemoglobina hasta oxigenarse por completo. Por el contrario, el ozono, más soluble que el oxígeno, se disuelve fácilmente en el agua y reacciona instantáneamente con las biomoléculas, como los aminoácidos (especialmente la cisteína, el triptófano, la metionina, la fenilalanina y la tirosina) y con los lípidos (especialmente los ácidos grasos insaturados contenidos en los fosfolípidos de las membranas). Los primeros pueden producir disulfuros y sulfóxido de metionina; los segundos pueden producir peróxido de hidrógeno, aldehídos e hidroxihidroperóxidos. Los compuestos generados durante las reacciones [especies reactivas de oxígeno (ROS) y productos de la ozonización de lípidos (LOPs)] representan los “mensajeros del ozono” y son responsables de sus efectos biológicos y terapéuticos [33] por lo que el ozono puede ser considerado como un pro-fármaco que produce mensajeros bioquímicos.

En cuanto a la acción potencial específica del ozono contra los coronavirus y la eficacia del ozono contra los patógenos es bien conocida. El ozono parece ser el mejor agente disponible para la esterilización del agua [34], aunque se desconoce la actividad virucida in vivo del ozono en la dosis utilizada en el presente estudio. Se ha sugerido que el ozono podría actuar como una molécula de señal en el organismo, siendo generado por los neutrófilos humanos y siendo necesario para la formación de anticuerpos [35] que juegan un papel en la respuesta humoral natural a la infección [36]. El ozono también es capaz de inducir la liberación y modulación de IFN-γ, TNF-α y factores estimulantes de colonias [37], [38], y también es capaz de modular y estimular la función fagocítica [39], [40], lo que puede tener un efecto muy positivo en la infección por COVID-19.

Por último, el ozono puede perjudicar la replicación viral, como se sugiere en sus efectos sobre el SARS y el MERS [41]. Los receptores celulares de la enzima convertidora de angiotensina tipo 2 (ACE2) han sido identificados como receptores del SARS-CoV-2 [42], que podrían ser bloqueados con anticuerpos monoclonales específicos pero también a través del control del factor nuclear eritroide 2-relacionado (Nrf2) que regula y bloquea la actividad de este receptor [43]. Debido a que el ozono es capaz de causar una rápida activación de Nrf2 [44], [45], parece muy probable que este pueda ser un importante mecanismo fisiológico para bloquear la reduplicación endógena de COVID-19 al impedir el contacto con este receptor. Además, la proteína spike (S) es responsable de la unión del receptor y la fusión de la membrana [46]. Contiene un dominio transmembrana altamente conservado que consiste en tres partes: un dominio N-terminal rico en triptófano, un dominio central y un dominio C-terminal rico en cisteína. Se ha demostrado que tanto el dominio rico en cisteína como el dominio rico en triptófano son necesarios para la fusión [46], [47], [48]. Tanto la cisteína como el triptófano, son sensibles a la oxidación. Se ha planteado la hipótesis de que los metabolitos del ozono podrían oxidar los residuos de cisteína, dificultando la entrada del virus en la célula huésped e impidiendo la replicación viral [49].

Este estudio de prueba de concepto señala la necesidad de realizar más investigaciones, como un ensayo clínico aleatorio multicéntrico bien diseñado y con buena potencia. Las limitaciones incluyen que el tamaño de la muestra de nuestra cohorte es pequeño y monocéntrico. Los IC del 95% para nuestras estimaciones ajustadas fueron amplios, y no excluyen una disminución del 20-30% en el coeficiente de tiempo (días) hasta la mejora clínica. Los evaluadores de resultados no estaban cegados a la asignación del brazo de tratamiento. El grupo que recibió autohemoterapia con ozono era ligeramente más joven y tenía un índice de masa corporal más bajo. Sin embargo, se realizó un análisis de sensibilidad post-hoc ajustado por edad, índice de masa corporal rápido y peso, y el análisis ajustado confirmó los resultados. Además, al tratarse de un estudio observacional no se pudo medir la IL-6 ni otras citocinas. Los puntos fuertes de este estudio incluyen su población pragmática del mundo real COVID-19, el uso de un resultado clínico primario objetivo y el ajuste del riesgo mediante métodos de análisis de modelos de regresión.

En conclusión, la autohemoterapia con ozono se asoció con un tiempo significativamente más corto para la mejora clínica y un tiempo más corto para una disminución de dos veces de la proteína C reactiva, la ferritina, el dímero D y la deshidrogenasa láctica en los pacientes con neumonía COVID-19 grave en este estudio prospectivo de casos y controles.

Financiación
No hay ningún apoyo financiero para este estudio.

Declaración de contribución de los autores del CRediT
Alberto Hernández: Conceptualización, Redacción – revisión y edición. Montserrat Viñals: Investigación, Validación, Curación de datos. Asunción Pablos: Investigación, Validación, Curación de datos. Francisco Vilás: Investigación, Validación, Curación de datos. Peter J Papadakos: Redacción – revisión y edición, Supervisión, Curación de datos. Duminda Wijeysundera: Redacción – revisión y edición. Sergio D. Bergese: Redacción – revisión y edición. Marc Vives: Redacción – borrador original, análisis formal.

Declaración de intereses competitivos
Los autores declaran que no tienen intereses financieros en competencia conocidos ni relaciones personales que pudieran parecer influir en el trabajo presentado en este artículo.

Agradecimientos
El Dr. Vives afirma que ha enumerado a todas las personas que han contribuido significativamente al trabajo.

El Dr. Wijeysundera cuenta con el apoyo de un premio al mérito del Departamento de Anestesiología y Medicina del Dolor de la Universidad de Toronto y de la Cátedra de Investigación en Anestesiología Traslacional del Hospital St.

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Artículo original:  https://bit.ly/3DTpBmm 

 

 


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COMUNICADO SEOT / Cátedra Ozonoterapia y Dolor Crónico UCAM: Polémica tratamiento de ozonoterapia médica como uso compasivo en COVID-19

Categoría: Clinalgia

COMUNICADO DESDE SOCIEDAD ESPAÑOLA DE OZONOTERAPIA Y LA CÁTEDRA DE OZONOTERAPIA Y DOLOR CRÓNICO DE LA UNIVERSIDAD CATÓLICA SAN ANTONIO DE MURCIA (UCAM) ANTE LA POLÉMICA CREADA EN TORNO AL TRATAMIENTO DE OZONOTERAPIA MÉDICA COMO USO COMPASIVO EN LA COVID-19

A quien pueda interesar:

Ante las manifestaciones públicas que se están haciendo y la polémica creada como consecuencia del tratamiento dispensado como uso compasivo con ozonoterapia médica a un paciente afectado por la COVID-19, creemos que es necesario dar a conocer cierta información veraz y contrastable que procedemos a compartir:

1. La ozonoterapia no es una pseudociencia, ya que no figura como tal en el listado del ministerio de Sanidad, ni entre las 73 que afirma que lo son, ni entre las 66 que aún están pendientes de evaluación. Se puede comprobar en el enlace: https://www.mscbs.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=4527.

2. La ozonoterapia médica es una técnica incluida en la cartera de servicios de la Sanidad Pública Española desde el año 2011,1 y está considerado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) como un “medicamento de uso humano”. Se viene usando rutinariamente para el tratamiento del dolor en más de 20 hospitales públicos y en muchos privados.

3. Debe quedar claro que el nivel de evidencia científica del ozono médico en el tratamiento del dolor es elevado, equiparable al de otras técnicas que se emplean rutinariamente. Especialmente en el tratamiento de la lumbociatalgia crónica y del dolor artrósico de rodilla se cuenta con el aval de varios ensayos clínicos y revisiones favorables.2-5 Conviene saber que la AEMPS autorizó hace años un ensayo post-autorización con el código BCV-OZO-2016-01 para estudiar el
empleo de la ozonoterapia en el tratamiento de la hernia discal.

4. Recientemente hay otros trabajos con ozonoterapia propuestos y aceptados por la AEMPS. Uno en pacientes con cardiopatía isquémica refractaria (Identificador 2018-000201-24 con fecha 01/08/2018), otro en el tratamiento del dolor neuropático post-quimioterapia (Identificador 2019-000821-37 con fecha 10/12/2019), y otro en el tratamiento de problemas de implantación en fertilidad humana (Identificador 2017-004669-28, con fecha 04/04/2019). Esta información puede verse actualmente en la página web de la AEMPS, en el Registro Español de Estudios Clínicos: https://reec.aemps.es/reec/public/list.html.

5. Con respecto a la COVID-19, hay bastantes publicaciones científicas al alcance de las personas interesadas, desde artículos de opinión hasta ensayos clínicos aleatorizados. 6-22 Parece claro que el ozono médico no debería de ser censurado, sino que es algo que merecería ser desarrollado por el bien general.

6. Actualmente en España hay un ensayo clínico aprobado por la AEMPS titulado “Evaluación del efecto del ozono rectal en la evolución de los pacientes hospitalizados con afectación leve/moderada por COVID-19. Ensayo clínico controlado, aleatorizado a triple ciego” (EudraCT 2021-002744-74).

El proyecto de “Cátedra de Ozonoterapia y Dolor Crónico” auspiciado por la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), obedece a la necesidad de implementar el estudio, la investigación y la formación sanitaria sobre una técnica médica totalmente aceptada, aunque relativamente desconocida, que puede mejorar la calidad de vida de muchas personas, como se deduce de lo publicado hasta la fecha. Una de las intenciones del proyecto es facilitar que la ozonoterapia médica esté cada vez más implantada en la Sanidad Pública Española, de forma seria y fundamentada con estudios de calidad.

Con respecto a la COVID, esta Cátedra, junto con la Sociedad Española de Ozonoterapia (SEOT), son promotores de un ensayo clínico titulado “Ensayo clínico controlado aleatorizado de prueba de concepto para evaluar la eficacia y tolerabilidad del ozono rectal en la evolución de los pacientes con COVID-19 (Estadios OMS 4-5)” cuya solicitud ha sido admitida a trámite por la AEMPS con el código 2020-005551-21.

Lamentamos enormemente la desinformación social que está teniendo lugar, especialmente cuando procede de personas con autoridad y responsabilidades a las que se supone un mínimo de rigor y de conocimiento científico, y que tendrían la obligación de documentarse antes de manifestar públicamente juicios sobre temas que desconocen.

Para facilitar el acceso de los interesados, invitamos a comprobar la veracidad de este escrito en las referencias que se adjuntan, extraídas de fuentes fiables, como la propia AEMPS o la base de datos de la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos (PubMed).

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18. Fernández-Cuadros ME, Albaladejo-Florín MJ, Álava-Rabasa S, Usandizaga-Elio I, Martinez-Quintanilla Jimenez D, Peña-Lora D,
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20. Fernández-Cuadros ME, Albaladejo-Florín MJ, Álava-Rabasa S, Gallego-Galiana J, Pérez-Cruz GF, Usandizaga-Elio I, Pacios E,
Torres-García DE, Peña-Lora D, Casique-Bocanegra L, López-Muñoz MJ, Rodríguez-de-Cía J, Pérez-Moro OS. Compassionate Use of
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21. Menendez-Cepero S, Marques-Magallanes-Regojo JA, Hernandez-Martinez A, Hidalgo Tallón FJ, José Baeza-Noci J. Therapeutic
Effects of Ozone Therapy that Justifies Its Use for the Treatment of COVID-19. J Neurol Neurocrit Care, Volume 3(1): 1–6, 2020.
22. Hidalgo-Tallón FJ, Menendez-Cepero S, Baeza-Noci J, Gea-Carrasco G. Theoretical Basements for a Clinical Trial on COVID-19
Patients with Systemic Ozone Therapy. J Neurol Neurocrit Care, Volume 4(1): 1–6, 2021.

Fdo. Dr. Francisco Javier Hidalgo Tallón
Vicepresidente de la Sociedad Española de Ozonoterapia (SEOT)
Director de la Cátedra de ozonoterapia y Dolor Crónico de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM)
Responsable del Grupo de Estudio de Ozonoterapia de la Sociedad Española Multidisciplinar del Dolor (SEMDOR)
Grupo de Investigación de Cefaleas, Fibromialgia y Fármacos Activos sobre el Sistema Nervioso Central de la Junta de Andalucía
(CTS 502)

DESCARGAR COMUNICADO: https://clinalgia.com/comunicadoUCAM-SEOT.pdf

 


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Controversias y desinformación en torno a la ozonoterapia en COVID-19

Categoría: Clinalgia

COMUNICADO SEOT

Ante las noticias en diversos medios de comunicación sobre la ozonoterapia y su uso por orden judicial en un paciente del hospital de La Plana en Villarreal, la Sociedad Española de Ozonoterapia (SEOT) quiere puntualizar:

– La ozonoterapia ESTÁ INCLUIDA en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud, dentro de las Unidades de Dolor desde 2011 (1).

– Los tratamientos con ozono cuentan con el apoyo y el aval científico de sociedades médicas como la Sociedad Española del Dolor y la Sociedad Española Multidisciplinaria del Dolor.

– El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, en 2019, inició el Plan de Protección contra las Pseudoterapias y tras un largo estudio creo un listado de pseudoterapias incluyendo 139 técnicas entre las cuales NO figura la ozonoterapia (2).

– La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios ha autorizado varios ensayos clínicos con ozonoterapia en los últimos 15 años habiendo clasificado los últimos que se han realizado sobre hernia discal como ensayos POST-AUTORIZACIÓN (código de estudio BCV-OZO-2016-01), considerando el uso en hernia discal como una indicación autorizada.

– Existen artículos publicados en revistas de ALTO IMPACTO, tanto ensayos clínicos, como revisiones sistemáticas y metaanálisis, que refrendan su uso en diversas patologías (3,4).

– En este momento existe un ensayo clínico autorizado para evaluar la eficacia y seguridad de la ozonoterapia en COVID-19 para pacientes graves no críticos (código de estudio COVBO).

-También se han publicado los resultados de ensayos clínicos aleatorizados realizados en Italia e India que demuestran el efecto positivo de la ozonoterapia en pacientes no críticos y que han ayudado a que la AEMPS apruebe el estudio COVBO en España (5,6).

Entendemos la polémica que las decisiones judiciales pueden producir en cualquier ámbito de la vida, pero no es nuestra misión opinar sobre ellas. Sí debemos aclarar aquellas informaciones que se trasmiten a la población, que no son ciertas y que se usan para justificar críticas y decisiones alejadas de la medicina basada en la evidencia que dicen defender.

(1) https://www.mscbs.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/docs/EERR/Unidad_de_tratamiento_del_dolor.pdf
(2) https://www.mscbs.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=4527
(3) Lopes de Jesus CC, Dos Santos FC, de Jesus LMOB, Monteiro I, Sant’Ana MSSC, Trevisani VFM. Comparison between intra-articular ozone and placebo in the treatment of knee osteoarthritis: A randomized, double-blinded, placebo-controlled study. PLoS One. 2017;12(7):e0179185. Published 2017 Jul 24. doi:10.1371/journal.pone.0179185.
(4) Magalhaes FN, Dotta L, Sasse A, Teixera MJ, Fonoff ET. Ozone therapy as a treatment for low back pain secondary to herniated disc: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Pain Physician. 2012;15(2):E115-E129.
(5) Sozio E, De Monte A, Sermann G, et al. CORonavirus-19 mild to moderate pneumonia Management with blood Ozonization in patients with Respiratory failure (CORMOR) multicentric prospective randomized clinical trial [published online ahead of print, 2021 Jun 12]. Int Immunopharmacol. 2021;98:107874. doi:10.1016/j.intimp.2021.107874.
(6) Shah M, Captain J, Vaidya V, et al. Safety and efficacy of ozone therapy in mild to moderate COVID-19 patients: A phase 1/11 randomized control trial (SEOT study). Int Immunopharmacol. 2021;91:107301. doi:10.1016/j.intimp.2020.107301.

 

Artículo original SEOT: https://seot.es/Noticias/controversias-y-desinformacion-en-torno-la-ozonoterapia-en-covid-19

 


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Neuromoduladores para el dolor facial atípico y las neuralgias: una revisión sistemática y un meta-análisis.

Categoría: Clinalgia

Dolor Orofacial y Cefaleas

Triet M Do, Graham D Unis, Nrusheel Kattar, Ashwin Ananth, Edward D McCoul.

Laryngoscope. 2021 Jun;131(6):1235-1253.

doi: 10.1002/lary.29162.

Resumen.

Objetivo: Evaluar la eficacia de los agentes neuromoduladores para el tratamiento del dolor facial atípico y las neuralgias faciales primarias.

Métodos: Se buscó en las bases de datos MEDLINE, Embase, CINAHL y ClinicalTrials.gov artículos de investigación originales que examinaran la eficacia y las reacciones adversas de la terapia farmacológica para el tratamiento de la neuralgia del trigémino y el dolor facial atípico. Los estudios

Se excluyeron los estudios que incluían intervenciones quirúrgicas para el dolor facial atípico o el dolor facial secundario a otras causas. Se realizó un metanálisis para las reducciones de las puntuaciones de los síntomas y los efectos adversos.

Resultados: De los 3.409 artículos examinados, se incluyeron 73 artículos de texto completo, consistentes en 45 estudios observacionales y 29 ensayos controlados aleatorios.

Se evaluaron 24 agentes farmacológicos diferentes; la carbamazepina fue el más estudiado, mientras que la toxina botulínica A demostró la mayor consistencia en la reducción de las puntuaciones de los síntomas. La estimación conjunta de tres ensayos controlados aleatorios reveló que los pacientes con neuralgia del trigémino que recibieron toxina botulínica A tenían mayores probabilidades (odds ratio 7,46; IC del 95%: 3,53- 15,78) de lograr una reducción ≥50% en las puntuaciones de la escala visual analógica en comparación con los controles. La estimación conjunta de 15 estudios observacionales mostró que tres cuartas partes de los pacientes con neuralgia del trigémino que recibieron carbamazepina experimentaron una reducción del dolor clínicamente significativa (proporción de prevalencia 0,75; IC del 95%: 0,66-0,83).

Conclusiones: Los pacientes que recibieron toxina botulínica A para la neuralgia del trigémino tuvieron mayores probabilidades de lograr una reducción ≥50% en las puntuaciones de dolor. Una proporción significativa de pacientes con neuralgia del trigémino experimentó una respuesta positiva a la carbamazepina. Hubo evidencia moderada evidencia para la amitriptilina en pacientes con dolor facial atípico. La estandarización de los informes de resultados facilitaría futuras comparaciones cuantitativas de la eficacia terapéutica.

Comentario del revisor:

Las neuralgias faciales y el dolor facial atípico (dolor facial idiopático persistente) son trastornos que suponen un impacto enorme en la calidad de vida de los pacientes. Ambas entidades clínicas pueden coexistir, y estudios recientes sugieren que compartirían mecanismos similares, siendo manifestaciones distintas de un mismo fenómeno neuroexcitatorio. El diagnóstico diferencial suele ser complejo, lo que aconseja la intervención de diferentes especialistas y la puesta en marcha de planes de tratamiento multimodales. En este ámbito, entre las diversas opciones terapéuticas el primer tratamiento de elección son los fármacos neuromoduladores.

Los autores de este trabajo repasan la eficacia de estos medicamentos en el dolor neuropático facial. Para ello repasan 73 estudios (45 observacionales y 29 ensayos clínicos aleatorizados), con un total de 2.807 pacientes en los que se emplean un total de 24 psicotropos diferentes. La diversidad metodológica entre los trabajos limita los resultados, pero se concluye que:

1. La Carbamazepina es eficaz en tres cuartas partes de las neuralgias trigeminales. La podríamos considerar de primera elección.

2. La Toxina Botulínica tipo A también sería eficaz en la neuralgia del trigémino, con una reducción de ≥50% del dolor, según los registros mediante Escala Visual Analógica. Facilitaría la desensibilización central y periférica.

3. En cuanto a los demás fármacos, y con respecto a las algias faciales atípicas, sólo la Amitriptilina es moderadamente eficaz.

Los fenómenos de dolor neuropático alteran la nocicepción, tanto a nivel central como periférico. Se ha sugerido que la excitabilidad central y periférica se potenciarían entre sí, justificando la actuación simultánea sobre diferentes dianas. Desde este punto de vista, los bloqueos periféricos en pacientes refractarios o intolerantes a tratamientos farmacológicos podrían beneficiarse de técnicas infiltrativas más o menos invasivas. Por eso resaltamos que, según indican los autores, los bloqueos periféricos coadyuvantes con Lidocaina o Ropivacaina son cada vez más usados en el tratamiento de estos pacientes.

Revisor: Fco. Javier Hidalgo Tallón (MD, Phd. DDS). Neurociencias Clínicas.

Artículo original en inglés: https://clinalgia.com/en/neuromodulators-for-atypical-facial-pain-and-neuralgias-a-systematic-review-and-meta-analysis/


Bases teóricas para un ensayo clínico en COVID-19 con ozonoterapia sistémica

Categoría: Clinalgia

Francisco Javier Hidalgo Tallón1,4*, Silvia Menéndez-Cepero2 , José Baeza-Noci3 y GonzaloGea Carrasco5
1Instituto de Neurociencias, Universidad de Granada, España
2Asesor Científico, 1350 Asturia Ave. Coral Gables, 33134-Florida, USA
3Facultad de Medicina y Cirugía, Universidad de Valencia, España
4Departamento de Ozonoterapia y Dolor Crónico, Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), España
5Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), España
*Autor correspondiente: Francisco Javier Hidalgo Tallón, Instituto de Neurociencias, Universidad de Granada, y Departamento de Ozonoterapia y Dolor Crónico,
Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), España; E-mail: fjht63@gmail.com
Recibido: 12 de enero de 2021; Aceptado: 21 de enero de 2021; Publicado: 12 de febrero de 2021


Resumen

El tratamiento con ozono sistémico ha demostrado, en diferentes estudios clínicos, mejorar el intercambio de gases y la circulación sanguínea, mejorar la función pulmonar en pacientes crónicos, reducir la carga viral en pacientes infectados por el virus del herpes, virus de la hepatitis B y C, virus de la inmunodeficiencia humana y reducir significativamente IL-6 y otras citocinas proinflamatorias en enfermedades inflamatorias crónicas. Todos estos resultados respaldan la justificación para establecer un ensayo clínico para los pacientes que padecen COVID-19 como tratamiento adyuvante hasta que encontremos una cura eventual.

Palabras clave: COVID-19, Ozonoterapia, SARSCoV2, Tratamiento sistémico con ozono


Hipótesis propuesta

Debido a la situación mundial extrema provocada por la pandemia COVID19 Consideramos poco ético no probar ninguna opción de tratamiento con una justificación razón fundamental.

Hemos explicado que la ozonoterapia médica tiene una clara base científica gracias a toda la investigación preclínica ya publicado. Se puede clasificar como estresante químico que produce un modulación del equilibrio redox y la inmunidad. Además, es fácil y seuro de administrar [1].

La eficacia en enfermedades virales ha sido publicaron juntos la modulación de IL-6 y otros proinflamatorios citocinas que potencialmente podrían ayudar en pacientes con COVID19. Nosotros proponemos realizar un ensayo de control aleatorizado para evaluar la seguridad y eficacia del ozono sistémico (indirecto endovenoso y rectal) en estos pacientes.

Introducción

Coronavirus

El nuevo Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) producido por el nuevo coronavirus, SarsCoV2, se ha expandido desde el pasado diciembre y declarado por la OMS como pandémico. Hoy (27 de marzo, 2020) hay 465915 pacientes confirmados y en España el número de casos es de 65719 [2]. La tasa de mortalidad está en torno al 3,7% y no hay tratamiento probado [3].

Desde el punto de vista clínico, produce un dificultad respiratoria aguda con linfohistiocitosis hemofagocítica que induce un aumento fatal de las citoquinas en la sangre.

Los pacientes también muestran un aumento de la ferritina, la interleuquina 6 (IL-) y la disminución de las plaquetas como marcadores de un proceso de inflamación enorme que se está iniciando y que puede conducir a la insuficiencia cardíaca [4].

En los pacientes graves, encontramos un aumento del el tiempo de protrombina, el tiempo parcial de tromboplastina, el dímero D, la deshidrogenasa láctica procalcitonina, albúmina, proteína C reactiva y aspartato aminotransferasa [5].

Ozonoterapia médica

El ozono médico es una mezcla de ozono y oxígeno médico producida por un dispositivo médico fiable y preciso. La ozonoterapia es el uso de ozono médico, un agente terapéutico seguro, para tratar el dolor y otras enfermedades.

Debido al creciente interés por estas técnicas, la Federación Mundial de Federación Mundial de Ozonoterapia – WFOT publicó en 2015 una revisión científica revisión científica dedicada a los profesionales de la salud interesados en conocer y comprender la bioquímica, la farmacología y las indicaciones del ozono médico [6].

Efecto germicida del ozono

El ozono ha demostrado su eficacia contra virus, bacterias (grampositivas como gramnegativas), hongos y esporas.

Esto se debe a su alta capacidad oxidante que no puede ser manejada por los mecanismos clásicos de resistencia mecanismos de resistencia microbiana y daña las membranas microbianas irremediablemente [7].

Su efecto es universal pero selectivo. Universal, porque es eficaz en todos los microbios, incluso para Pseudomonas aeruginosa y Escherichia coli, ambos con una gran resistencia a los antibióticos.

Selectivo, porque respeta las células sanas eucariotas, debido a la enorme capacidad antioxidante capacidad antioxidante de las mismas y de su entorno. Podemos encontrar trabajos sobre este efecto sobre el virus bacteriófago MS2, el virus Norwalk, el poliovirus 1 hepatitis A y Coxsackievirus [8-11].

El mecanismo interno del efecto germicida se debe a:

– Los dobles enlaces de los ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) de la membrana que el ozono rompe.
– Aminoácidos (cisteína, metioína, histidina) que reaccionan con ozono en sus grupos de tioles.

Sobre los virus, además del daño de la membrana, los peróxidos lipídicos de la reacción de la membrana interfieren la transcriptasa inversa, básica para la replicación del virus [12].

Este efecto antimicrobiano no tiene nada que ver que ver con los mecanismos de acción in vivo que contribuyen a la curación de la infección y que podría ser útil para los pacientes de COVID-19.

Efectos biológicos del ozono médico

La administración de ozono médico para proteger y reparar el daño orgánico ha demostrado ser un estrés eficaz y más segura que la isquémica.

El ozono ha demostrado ser eficaz contra el daño hepático inducido por isquemia/reperfusión [13-17], hepatectomía parcial [18] o toxicidad por tetracloruro de carbono [19] o metotrexato [20].

También se ha demostrado que el ozono potencia la hepatoprotección de la ketamina en ratas sépticas [21]. Se ha informado de resultados similares resultados similares para el daño renal en modelos de isquemia/reperfusión [22-28], toxicidad por contraste radiológico [29], adriamicina [30], nefrectomía parcial nefrectomía parcial [31], diabetes [32] o metotrexato [33].

Asimismo, en el daño cardíaco y del músculo esquelético debido a la isquemia/ reperfusión o toxicidad por doxorubicina [34-38]. El daño intestinal inducido por metotrexato [39], daño por irradiación pulmonar [40], peritonitis fecal [41] y shock endotóxico [42].

A partir de estos trabajos sobre el precondicionamiento oxidativo precondicionamiento oxidativo del ozono, conocemos los mecanismos biológicos restauración tisular inducida por el proceso oxidativo controlado por el ozono.

La reacción bioquímica del ozono médico sobre los PUFA transportados por albúmina genera (reacción de Criegee) alfa-hidroxi-hidroperóxidos peróxido de hidrógeno y aldehídos, como el 4-hidroxinonenal. Estos últimos son moléculas de señalización bien conocidas que modulan la inflamación, la proliferación crecimiento y muerte celular (necrótica o apoptótica) [43,44].

El estrés oxidativo agudo leve inducido por el ozono también modula la activación de diferentes factores de transcripción nuclear (NF) [45]: Factor Nuclear de las Células T Activadas y Proteína Activada-1, Goth relacionado con la inmunidad, Factor Inducible por Hipoxia-1a, relacionado con degeneración vascular y NRF2 (Nuclear factor Erythroid-2-Related Factor-2), que regula la síntesis de mediadores de la inflamación y enzimas antioxidantes (SOD, GPx, GSTr, CAT, HO-1, NQO-1, NADPH).

También modula la liberación de proteínas de choque térmico (HSP) que tienen un efecto protector [46] especialmente en enfermedades oncológicas [47,48] e enfermedades infecciosas [49].

Pecorelli y Bocci comprobaron un aumento de NRF2 en el plasma de voluntarios sanos tras la administración de ozono a cultivos celulares. El aumento estaba relacionado con la dosis, con un incremento positivo a medida que la dosis de ozono aumentaba de 20 a 80 μg/mL [50,51].

Resultados similares fueron publicados por Re y cols. que también observaron un incremento en varias proteínas de choque térmico: HSP-60, HSP-70 y HSP-90 [52]. Relacionado con esta modulación del NRF2, una disminución de las citoquinas proinflamatorias en pacientes con esclerosis múltiple [53].

En los eritrocitos, principalmente a través del peróxido de hidrógeno que acelera la glicólisis intraeritrocitaria y así, produce más ATP y un aumento de 2, 3-DPG, se inducen dos cambios que ayudan a mejorar la circulación sanguínea:

1. El aumento de 2, 3-DPG produce un desplazamiento hacia la derecha en la curva de disociación oxígeno/hemoglobina (efecto Bohr) [54]. Se produce un aumento del intercambio de gases en los pulmones y tejidos periféricos debido a esto.
2. Mejora de la bomba de membrana Na/K2+, dependiente del ATP, que restablece la función de la membrana que suele afectar en las enfermedades crónicas [55]. Este efecto mejora la reología de la sangre y la microcirculación.

Además, los peróxidos lipídicos del ozono inducen la liberación de óxido nítrico endotelial y nitrosotioles [56] que inducen la dilatación local y remota de los vasos dilatación, antitrombosis y regulación de la contractilidad cardíaca [57,58].

Todos estos efectos producen una gran mejora de los tejidos periféricos periféricos [59].

Estudios clínicos

Las aplicaciones clínicas del ozono médico comenzaron a principios del  siglo pasado. En 1911 el Dr. Noble Eberhart, jefe del departamento de fisiología en la Universidad de Loyola (Chicago, Illinois, USA) publicó el libro “A Working Manual of High Frequency Currents” que promueve el uso del ozono médico para la TBC, anemia, asma bronquitis, diabetes y otros [60].

Hoy en día, en PubMed podemos encontrar más de 3000 artículos sobre la ozonoterapia y más de 1200 son estudios clínicos [61].

La ozonoterapia médica se utiliza en la medicina del dolor desde los años 80 [62,63] teniendo actualmente el mayor nivel de evidencia para indicaciones específicas; además, algunas aplicaciones dentales tienen también un alto nivel de evidencia, principalmente por el efecto germicida ya comentado.

Enfermedades Cardiovasculares y Cerebrovasculares

La mejora genérica de la circulación sanguínea causada por el ozono medico y el efecto especifico sobre la placa de ateroma será especialmente útil en este tipo de enfermedades [64-66].

Giunta y cols. comprobaron que 27 pacientes con enfermedad arterial oclusiva periférica tratados con ozono médico sistémico mejoraron, no sólo la capacidad antioxidante antioxidante, sino también la perfusión y la viscosidad de la sangre, el hematocrito y el fibrinógeno, sin efectos secundarios [67].

Un estudio cubano reclutó a 120 pacientes con factores de riesgo de infarto de miocardio y los aleatorizó en 2 grupos control y tratamiento (insuflación rectal de ozono). Durante un año, cada 3 meses, se registraron varios parámetros clínicos y bioquímicos.

El grupo de ozono fue bastante más estable tanto clínica como biológicamente.

No se encontraron efectos secundarios en efectos secundarios [68].

Otro equipo cubano trató a 22 pacientes post de ataque cardíaco con aplicación de ozono endovenoso indirecto sistémico diariamente durante 3 semanas y mostraron una mejora en el metabolismo de los lípidos y capacidad antioxidante. No se detectaron efectos secundarios [69].

El mismo equipo trató a 120 pacientes con enfermedad cerebrovascular aguda, subaguda y crónica cerebrovascular aguda, subaguda y crónica. Tras 20 aplicaciones de ozono rectal, el 86% de los pacientes mejoraron clínicamente, especialmente los agudos [70].

Neumología

Un ensayo clínico publicado demostró la eficacia del ozono sistémico a diferentes dosis y formas de administración en pacientes asmáticos.
La mejora de la Ig E y del estado antioxidante junto con la disminución de marcadores de inflamación.

El ozono endovenoso indirecto fue más eficaz a la misma dosis [71]. Estos resultados también se encontraron en un grupo de pacientes con enfisema tratados con 2 ciclos de 20 aplicaciones de insuflación rectal de ozono.

No encontraron ningún efecto secundario [72]. Borrelli y Bocci asignaron aleatoriamente a 50 pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica en 2 grupos: control y tratamiento con ozono sistémico indirecto, sistémico y con ozono endovenoso. No encontraron ninguna mejora en la oxigenación basal o la función pulmonar, pero encontraron una mejora en las pruebas de esfuerzo: 6MWT, escala de disnea de Borg, SGRQ, capacidad de concentración y memoria. No se observaron efectos secundarios [73].

Inmunomodulación

En 1990, Bocci y Paulesu estudiaron los efectos in vitro del ozono sobre leucocitos de la sangre humana en concentraciones de 2,2 y 108 mcg/mL durante 30 segundos.

Estos autores encontraron que las concentraciones alrededor de 42 mcg/mL eran óptimas para aumentar el interferón [74]. Años más tarde otro estudio in vitro demostró que 40mcg/mL producían una óptima modulación en NFKβ y citoquinas pro inflamatorias sin ningún efecto secundario [75,76].

Los pacientes con deficiencia primaria de IgA encontraron más mejoría con el ozono sistémico que con el Factor de Transferencia 1 [77].

En pacientes pediátricos con inmunodeficiencia secundaria tratados con ozono sistémico ozono sistémico también mejoraron clínicamente con una disminución de la tasa de infección y sin efectos secundarios [78].

Inflamación crónica y enfermedades autoinmunes

El ozono médico ha demostrado su eficacia y seguridad en el tratamiento enfermedades intestinales inflamatorias crónicas [79,80] y la artritis reumatoide artritis reumatoide [81,82]. Todos los parámetros mejoraron en los grupos tratados también con ozono sistémico.

Los ensayos clínicos han validado una disminución de la IL-6 y de otras citoquinas proinflamatorias en la diabetes mellitus [83], la esclerosis esclerosis múltiple [53] y en pacientes con hernia discal lumbar [84]. Este descenso se correlacionó con una mejora clínica y una estabilización en el evolución de las enfermedades.

Infecciones víricas

Virus del herpes. El ozono médico ha resultado ser eficaz para el virus del herpes virus del herpes mediante inyecciones locales, aceite y agua ozonizados tópicos y también en la administración sistémica.

En la neuralgia postherpética, se ha detectado una mejora clínica se ha detectado una mejora clínica a través de estudios clínicos con grupos de control grupos de control que utilizan ozono inyectado alrededor del ganglio de la raíz dorsal solo [85], combinado con pregabalina [86] o con retrovirales y acupuntura [87] e inyecciones epidurales [88].

Asimismo, las inyecciones de ozono han sido probadas con y sin radiofrecuencia pulsada mostrando la superioridad de combinar ambos tratamientos [89].

Trigémino neuralgia postherpética también mejoró con inyecciones locales de ozono alrededor del ganglio de Gasser [90]. En la patología bucal, el aceite ozonizado ha resultado útil para el herpes labial [91]. Se han publicado otros estudios publicado sobre el aceite y el agua ozonizados tópicos en la neuralgia herpética cutánea herpética cutánea con resultados positivos [92,93].

El ozono sistémico ha demostrado reducir significativamente la carga viral en Herpes 1, 2 y Citomegalovirus [94]. Otros ensayos controlados mostraron otros ensayos controlados mostraron una mejora no sólo de la carga viral, sino también del dolor y la calidad de vida. de vida. No se encontraron efectos secundarios [95].

VIH. Basándose en estudios preclínicos in vitro [96] algunos autores han propuesto y probado la eficacia y seguridad del ozono sistémico en el VIH. Bocci probó el enfoque endovenoso indirecto [97] en 12 pacientes; después de 7 meses con 50 aplicaciones por paciente y sin efectos secundarios, no encontró cambio en la carga viral [98]. Garber hizo 2 estudios clínicos (fase I y II) utilizando ozono endovenoso indirecto en 10 pacientes con VIH.

La terapia de ozono fue bien tolerada pero no mejoró ningún parámetro analítico aunque se encontró cierta mejoría clínica en las patologías concomitantes patologías concomitantes [99].

Queremos mencionar la publicación de Carpendale que obtuvo buenos resultados en la reducción de la diarrea de estos pacientes con insuflaciones rectales de ozono [100]. Recientemente, Céspedes y cols. han publicado buenos resultados con una disminución significativa de la carga viral y aumento de CD4 y CD8 en 32 pacientes con 15 aplicaciones de de ozono endovenoso indirecto sistémico. No se reportaron efectos secundarios y la calidad de vida mejoró [101].

Hepatitis viral. Tanto la aplicación endovenosa indirecta sistémica como la de ozono por vía sistémica indirecta o rectal han resultado eficaces.

En 2009, Neronov publicó su experiencia en la hepatitis B crónica. Él concluyó que había una mejora en los parámetros clínicos y bioquímicos bioquímicos y una disminución de la tasa de cálculos biliares [102].

Estos resultados fueron confirmados posteriormente por Chemishev [103]. Se publicó un ensayo de control aleatorio publicado en 2008 en el que se trató a 40 pacientes con hepatitis B con tratamiento tratamiento convencional y a 20 de ellos también con ozono endovenoso sistémico.

La mejora fue significativamente mayor en el grupo del ozono [104]. El último estudio de estudio sobre la hepatitis B mostró que 28 pacientes con estabilidad clínica de los tratamientos retrovirales fueron sometidos a un tratamiento sistémico tratamiento endovenoso con ozono.

Después de 15 aplicaciones, el Ag de HBs y carga viral disminuyeron [105]. Para la hepatitis C, se realizó un estudio similar encontrando una mayor disminución de ALT, AST y carga viral; la disminución fue proporcional al número de aplicaciones [106].

Gu y cols estudiaron pacientes con hepatitis C crónica grave e insuficiencia renal. El ensayo aleatorio mostró una mejora de la función hepática de la función hepática y renal, así como un aumento de la tasa de supervivencia en el grupo del ozono sistémico [107].

Seguridad de la ozonoterapia médica

La ozonoterapia médica, aplicada adecuadamente, ha sido considerada segura gracias a todas las pruebas toxicológicas preclínicas realizadas según la Food and Drug Administration (FDA), la Organización Mundial de la Salud y la Agencia Reguladora de Cuba [108].

Las pruebas toxicológicas agudas y crónicas agudas y crónicas para administraciones rectales e intraperitoneales. intraperitoneal.

Ninguna reacción adversa fue relacionada con el ozono. Para la insuflación rectal rectal, también se realizó una prueba de irritación sin que se registrara ningún efecto secundario. No se registró ningún efecto secundario ni en la administración aguda ni en la crónica.

La seguridad del ozono en la sangre fue estudiada a fondo por Bocci y cols [57]. Además, no se encontró ninguna reacción adversa en cuanto a mutaciones carcinogénicos y teratogénicos, in vitro e in vivo. Sin embargo la respiración de ozono resultó ser extremadamente tóxica, debido a la mínima capacidad antioxidante del líquido alveolar [109].

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Cita:
Hidalgo Tallón FJ, Menendez-Cepero S, Baeza-Noci J, Carrasco GG (2021) Bases teóricas para un ensayo clínico en pacientes COVID-19 con ozonoterapia sistémica.
J Neurol Neurocrit Care Volumen 4(1): 1-6.

J Neurol Neurocrit Care, Volume 4(1): 6–6, 2021

Artículo versión Inglés: https://clinalgia.com/en/theoretical-basements-for-a-clinical-trial-on-covid-19-patients-with-systemic-ozone-therapy/


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MARIA DEL MAR MARTIN
MARIA DEL MAR MARTIN
20:16 18 Feb 20
Equipo muy profesional, alta capacidad de escucha para solucionar tus problemas, tecnología innovadora. Realmente me... están ayudando, tanto emocional o físicamente. Personal muy humanoleer más
Cecilia Llantada Zapiain
Cecilia Llantada Zapiain
12:07 06 Feb 20
Hace 23 años que vine a Clinalgia, tenía dolores en distintas partes del cuerpo y de la cabeza, acudí a tres... especialistas que después de hacerme distintas pruebas me recomendaron acudir con el Dr. Hidalgo, hasta la tercera valoración me decidí a ir, menos mal que lo hice, desde entonces veo las cosas desde otro prisma, me enseñaron que no tenemos por qué creer que el dolor es normal. Existe la vida sin dolor! Gracias al Dr. Hidalgo y a su equipo por su cariño y su paciencia. Hace tiempo me trasladaron a Madrid y sigo viniendo para continuar mi estado saludable. Aun cuando mi enfermedad no tiene cura definitiva, me dan calidad de vida, que ya es mucho. Muchas gracias!leer más
Encarna Box Casales
Encarna Box Casales
12:24 03 Feb 20
Llevo un año, y estoy encantado, ahora tengo calidad de vida. Y el personal y el medico genial y el trato excelente
Natalia Mora
Natalia Mora
16:23 31 Jan 20
Un equipo profesional, capaces de acertar en el diagnóstico y proporcionar un tratamiento muy efectivo. Siempre... dispuestos a escuchar y solucionar con amabilidad cualquier tipo de dolencialeer más
Juani Navarro Lopez
Juani Navarro Lopez
14:22 31 Jan 20
Cuando empecé a ir a Clinalgia, y a ponerme el tratamiento de ozonoterapia, junto con una dieta antiinflamatoria, que... me mandó el Dr.Fr.Javier Hidalgo Tallón, antes de la cuarta sesión, podía andar deprisa y sin dolor, no me lo podía creer, yo estaba rabiando, tengo Fibromialgia severa y a diario, no por brotes, pero desde que me empecé a poner éste tratamiento de ozonoterapia, y todo lo que me manda el Dr.Fr.Javier Hidalgo Tallón, tengo más calidad de vida, que antes no tenía, Aunque es una enfermedad, con muchos síntomas, y siguen investigando......leer más
Maria Isabel Zuazu Jausoro
Maria Isabel Zuazu Jausoro
18:17 29 Jan 20
Para mí el resultado excelente El Dr Hidalgo es un gran profesional al igual que su equipo. Hace catorce años que... recibo tratamientos con ellos y estan a la vanguardia del tratamiento del dolor.leer más
Julia Cañizares
Julia Cañizares
12:29 28 Jan 20
Una clínica única en el tratamiento del dolor crónico. Sus especialistas no sólo tratan el dolor, sino las Causas del... dolor, con un enfoque multidisciplinar ejemplar, y un trato humano difícil de encontrar actualmente.leer más
Antonia Rodriguez Lopez
Antonia Rodriguez Lopez
16:49 27 Jan 20
Bueno que voy a decir yo de esta clínica los conozco quince años para mi es lo mejor que hay .. los profesionales son... geniales el doctor Javier Idalgo es no tengo palabras para describirlo es de lo mejor que existe sus tratamientos súper efectivos mi hijo empezó con ellos que no hera persona y gracias a este gran equipo pude ser alguien que puede levantarse de la cama y ahora tener una vida normal.. Y podría seguir y seguir diciendo cosas buenas de todos ellos pero lo mejor esque lo haberigueis por vosotros mismo un gran saludo a todos...leer más
Santi Hernandez Martinez
Santi Hernandez Martinez
17:19 02 Dec 19
Podría decir muchas cosas, pero lo más importante es q comprenden a las personas q como yo , tienen dolor crónico y... eso, es muy difícil de encontrar, esta enfermedad es difícil porque preocupa a tus familiares y aburre a tus amigos, tienes q ser fuerte ponerte una careta y parecer q estás bien. Yo sé q no me voy a curar pero cuando hablo con Javier parece q estoy mejorando cada vez mas, me anima y me hace sentirme mucho mejor. Él restos de las personas q forman la clínica, a mí, me tratan con un cariño infinito q no sé si me lo merezco, siempre me encuentran solución cuando tengo una crisis o un problema de horario. Como verán todo son palabras de agradecimiento a unas personas q forman en conjunto un gran grupo humano, pienso seguir apoyándome en vosotros mucho tiempo, me hacéis un gran bien.leer más
Francisco Martinez Rodenas
Francisco Martinez Rodenas
19:00 29 Nov 19
De estar con un fuerte y punzante dolor en las rodillas he pasado a poder agacharme y levantarme. Un diez para este... gran equipo.leer más
mari carmen mc
mari carmen mc
16:59 28 Nov 19
Muy bien a mí me fue fenomenal, empecé con mucho dolor y después del tratamiento estoy muy bien hace tiempo que no... necesito volver a ir.le doy las gracias a todo el equipo que se portó fenomenalleer más
DAVID PALACIO
DAVID PALACIO
21:23 07 Nov 19
Tenia una lesión en el tendón de Aquiles que nadie me recuperaba. Tras varios meses de tratamiento por completo, las... molestias desaparecieron por completo y ahora estoy en el mejor momento de mi carrera deportiva. Trato muy profesional y totalmente individualizado.leer más
gustavo piñero
gustavo piñero
16:54 06 Nov 19
Buenos profesionales, trato humano y mucha atención a la persona. Buena actitud hacia la enfermedad. Lo recomiendo.
Alberto S De la Torre
Alberto S De la Torre
07:18 05 Nov 19
Hace 14 años que me estan tratando, de querer darme la incapacidad a seguir trabajando y haciendo deporte. Un trato... espectacular, amables, siempre atentos y cercanos. Una persona no puede estar en mejores manos que en las suyas especialmente las del Dr. Hidalgo Tallón. Recomendable 100%leer más
Mar Gómez nicolas
Mar Gómez nicolas
20:43 04 Nov 19
Conozco Clinalgia desde hace más de 2 años, soy deportista de élite y pasar por sus manos dio un salto de calidad... enorme en mis resultados, recuperaciones y mantenimiento. El trato humano es especial, se implican al máximo con cada paciente y con cada tratamiento, buscando y dando siempre con la mejor respuesta. He recomendado a compañeros deportistas y a los que no lo son por que tratan el dolor y las molestias a todos en general. Con el doctor Javier Hidalgo a la cabeza son un equipo fantástico a los que siempre estaré agradecida .leer más
Loli Carmona Gonzalez
Loli Carmona Gonzalez
18:59 04 Nov 19
Clinalgia es para mí una Clínica dónde la profesionalidad, el trato y las atenciones por parte de todo el equipo son... extraordinarias. Gratitud, gratitud y gratitud hacia todos y muy especialmente al Dr. Javier Hidalgo. Hablar de esta clínica es hablar de calidad de vida.leer más
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