Clinalgia Portal

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Medicina Contra el Dolor

Medicina Contra el Dolor

E-mail Imprimir PDF
QUE HACEMOS POR USTED

Nuestro objetivo es desplegar una serie de alternativas en pro de una mejor calidad de vida para pacientes que sufren dolor crónico, una vez descartada cualquier causa orgánica que lo justifique. Realizamos un trabajo conjunto entre paciente y profesionales, además de establecer en cada caso un programa de prevención para mantener la mejoría.

 

MIGRAÑAS

Son dolores que a menudo limitan seriamente la calidad de vida de las personas. Pueden afectar a media cabeza, desencadenar vómitos, hacer imposible cualquier actividad, y obligar al enfermo a la postración en cama.

La hipersensibilidad a la luz y a los ruidos durante las crisis también es habitual; a veces incluso se acompañan o se preceden de manifestaciones neurológicas que pudieran parecer extrañas o preocupantes para los pacientes (dificultad para articular palabras, sensaciones anestésicas o de hormigueo, visión de luces, pérdida de visión…).

La ingesta de determinados alimentos, la exposición a la luz solar, la inhalación de solventes… Son factores desencadenantes de las crisis, que son más propias de las mujeres y a menudo se relacionan con periodos de cambio hormonal. El estrés, la tensión muscular, la bajada de las defensas y la predisposición familiar también están relacionados. Cuando se hacen crónicas pueden limitar la vida de relación, disminuir la autoestima e incluso producir deterioros cognitivos y de memoria. La infiltración terapéutica, combinada con fisioterapia, y la psicoterapia, a veces son determinantes a la hora de revertir una migraña crónica en una episódica.

La infiltración terapéutica es una expectativa de futuro, que es muy resolutiva y no supone riesgo alguno. Previa valoración de cada caso por el personal médico especializado puede aplicarse con anestésicos locales, ozono, o toxina botulínica. Clinalgia colabora activamente en el desarrollo de estas nuevas técnicas, a la par que en la identificación de nuevas alternativas farmacológicas para pacientes no respondedores a los tratamientos habituales. (Subir)

LUMBALGIA CERVICALGIA

A veces un accidente de tráfico puede tener consecuencias que en un primer término podrían parecer imprevisibles. La calidad de vida se invierte por completo. No sólo se trata de dolores en la cabeza si no también de dolor en las mandíbulas y el cuello, mareos, alteración en la capacidad de concentración, cosquilleo en los brazos, adormecimiento de las piernas y brazos, dificultad para abrir la boca, etc. Se instaura estado de hipersensibilidad e irritabilidad crónicas, tanto en el aspecto físico como en el emocional.

El dolor lumbar es habitual y cada vez prevalece con más frecuencia en las poblaciones occidentales.

Es la primera causa de invalidez antes de los 45 años. A menudo los pacientes sufren un dolor crónico incapacitante que responde poco a las terapias aisladas, sean farmacológicas, físicas o quirúrgicas.

El paciente debe de haber sido correctamente evaluado traumatológica y neurálgicamente. (Subir)

CEFALEAS Y MIGRAÑAS

La cefalea tensional suele relacionarse con tensión en la musculatura, tanto de la región craneal (músculos que tapizan la superficie del cráneo) como de la región facial y cervical superior.

El sistema muscular, altamente sensible, responde al entorno, pudiendo mantener un tono más elevado de lo habitual, lo que termina por desencadenar dolor de corte miofascial (dolor en los músculos y sus inserciones).

Ante situaciones estresantes los músculos se sobreactivan y esa tensión “alimenta” el desarrollo y mantenimiento de la cefalea. Por eso, a menudo son cefaleas que se cronifican, y pueden perpetuarse. La medicación habitual deja de ser efectiva, y la sobremedicación con frecuencia supone el desarrollo de una cefalea crónica diaria (más de quince días de dolor al mes).

Necesitaremos un enfoque múltiple para recuperar la musculatura afectada, diseñar patrones de comportamiento y de mantenimiento (así se procura que las recaídas se limiten), y para revisar un posible exceso farmacológico. (Subir)

LATIGAZO CERVICAL

A veces un accidente de tráfico moderado o leve puede tener consecuencias que en un primer termino podrían parecer imprevisibles. La calidad de vida se invierte por completo y no solo se trata de dolores en la cabeza, las mandíbulas y el cuello, si no de un estado de hipersensibilidad que abarca casi todos los aspectos de la persona, tanto en lo físico como en lo emocional.

El carácter se agria y las consecuencias del golpe van mas allá de lo puramente musculoesquelético. En estas situaciones las medidas terapéuticas han de ampliarse, pues ya no estamos ante una cuestión puramente física, sino que es la desregulación general del individuo lo que debe restaurarse. (Subir)

DISFUNCIÓN CRANEOMANDIBULAR

A menudo la forma de relacionarse entre sí los dientes superiores con los inferiores supone un conflicto para otras estructuras más delicadas; una de las estructuras que se puede resentir es la articulación temporomandibular, que es la que hace engranar la mandíbula con el cráneo.

De tal modo, se pueden desencadenar inflamaciones articulares, esguinces y dolores musculares de la cara con dolor reflejo en otras estructuras que están sanas, como es el caso del dolor de oído, dolor de cabeza o dolor retroocular. Los chasquidos en las articulaciones mandibulares, las dificultades para la masticación, los dolores de cabeza y en la región del oído, la falta de alunas piezas dentarias, etc., pueden ser signos y síntomas premonitorios de trastornos temporomandibulares.

En estos fenómenos suele ser determinante el apretamiento intenso o rechinar de dientes (bruxismo), ya que es la génesis de una sobrecarga mecánica con una intensa capacidad lesional, tanto articular como muscular. El bruxismo puede ser de predominio nocturno y a menudo pasa desapercibido para el paciente, pero a lo largo de los años puede ser causa de dolores severos. Parece haber una estrecha relación entre el apretamiento mandibular intenso, la ansiedad y el continuo estado de alerta, cerrándose así el círculo estrés-alerta-ansiedad-tensión muscular-dolor. (Subir)

TRASTORNOS DEL SUEÑO 

 

Una de las manifestaciones propia del “estado de alerta” son los trastornos del sueño. Tanto en pacientes con dolor crónico como en pacientes sometidos a estrés es frecuente la desestructuración del sueño, que se tiende a volver superficial y poco reparador, sin que necesariamente haya dificultades de conciliación.
Un sueño no adecuado exagera las sensaciones de rigidez muscular, dolor, cansancio, irritabilidad…, estableciéndose círculos viciosos difíciles de controlar que minan cada vez más la salud de quien los padece. (Subir)

DOLOR MIOFASCIAL

Es un dolor limitado a una zona o zonas concretas. Se podría aseverar que es una de las causas más frecuentes de dolor crónico no tumoral. A menudo estos cuadros no se diagnostican o bien pasan desapercibidos “imitando” a dolores de otra estirpe, por lo que es frecuente que despisten, incluso a varios facultativos sucesivamente.

Pueden desarrollarse por un trauma agudo (accidentes, caídas) o bien por una sumación de microtraumatismos repetidos (mala higiene postural, bruxismo). El resultado es una zona de dolor que al explorar puede ser desencadenado por unos puntos bien definidos a lo largo de cada músculo. (Subir)

CEFALEA EN RACIMO

Se considera uno de los dolores más limitantes que se conocen. Los accesos de dolor pueden llegar a ser de una intensidad brutal, y se agrupan en episodios de brotes llamados racimos.
Los racimos pueden tener una aparición periódica, tendiendo a repetirse en determinadas épocas del año, y los ataques también pueden tener una relación horaria, siendo frecuente que despierten al paciente por la noche. Hay una variedad, que es la cefalea en racimos crónica, que suele ser desahuciante, ya que los dolores son diarios o casi diarios, sin periodos de descanso, y además tienden a no responder al tratamiento medico.

Actualmente, en colaboración con el departamento de Farmacología Clínica de la Universidad de Granada, llevamos a cabo una investigación y estamos obteniendo resultados muy esperanzadores en esta dramática enfermedad. (Subir)

DOLOR BUCOFACIAL Y BUCODENTAL

El 70% de los dolores que acontecen en la esfera facial tienen que ver con la boca. Y una vez descartada la estirpe bucal, la gran mayoría de los dolores en estas zonas tienen que ver con la articulación temporomandibular y los músculos circundantes.
Pero también están los dolores neurálgicos, como la neuralgia del trigémino; los dolores neuropáticos, como la boca ardiente o el síndrome del diente fantasma; y las cefaleas primarias, como las migrañas y las cefaleas en racimos. Cualquiera de estas patologías puede ser devastadora y a menudo estos dolores, no obedeciendo a ninguna lesión que los justifique, son dificile de diferenciar de un dolor pulpar por necrosis o por pulpitis irreversible. (Subir)


FIBROMIALGIA

Es evidente que la fibromialgia es una dolencia cuya etiopatogenia parece ser multifactorial. Quiere esto decir que las causas, lejos de estar claras, se presentan múltiples e interrelacionadas entre sí. Por lo tanto, y acorde con las publicaciones más recientes, creemos que el enfoque terapéutico de este tipo de pacientes ha de ser multidisciplinario, resultando interesante la articulación de un equipo conjuntado lo más perfectamente posible. Es esta idea la que determina nuestro servicio de manejo clínico del síndrome fibromialgico. Una vez que los especialistas respectivos han descartado una causa orgánica evidente, y se diagnostica la fibromialgia, el paciente que es atendido en nuestro centro se evalúa en conjunto para establecer una estrategia, que será personal en cada caso, y que según la evolución se va a ir moldeando cada vez más.

El equipo que proponemos está compuesto por personal médico, fisioterapéutico y psicológico cualificados. Suele ocurrir que la farmacoterapia no resulta del todo suficiente para controlar el sufrimiento por dolor, imponiéndose en estos casos el complemento con otras terapias, y cada paciente se va a beneficiar más de una determinada propuesta terapéutica. La educación del paciente con fibromialgia puede ser la piedra angular de su bienestar, y conceptos como higiene postural, ergonomía en el trabajo, educación física y respiratoria, adiestramiento en técnicas de control de la ansiedad, etc, pueden marcar la diferencia entre la desesperación y la felicidad. Proponemos por tanto un protocolo de trabajo basado en la visión conjunta del problema, pero donde cada parcela es evaluada en concreto por un especialista.

Si por ejemplo el paciente padece de cefalea crónica diaria, se habrá de diagnosticar y tratar de la manera más adecuada, basándose en diarios de cefalea, en escalas analógicas y en la topografía del dolor. Y si la patología temporomandibular se manifestase como primordial, ésta marcaría el inicio del tratamiento. Igualmente, si un proceso ansioso- depresivo es el que domina el cuadro, habrá que establecer su prioridad terapéutica, con farmacología y apoyo psicológico. Ayudándonos de escalas y tests podemos medir los estados de depresión, ansiedad y dolor. Mediante el uso de diarios recibimos información continua sobre el modo de vida del paciente y sus implicaciones fisico-emocionales.

Toda esta información es evaluada y consensuada en equipo, y también con el propio paciente, en busca de una mejoría global. Se trata, en definitiva, de un trabajo conjunto para que ante una dolencia como es la fibromialgia, a veces bastante limitante, se puedan desplegar una serie de alternativas en pro de una mejor calidad de vida. (Subir)

¿Que es la fibromialgia?

El síntoma predominante de esta dolencia es el padecimiento de dolor musculoesquelético generalizado, condición que suele acompañar de una comparsa de síntomas variados por el dolor de cabeza, la rigidez muscular matinal y la sensación de fatiga constante.

¿Con qué frecuencia se presenta?
Afecta a más mujeres, ya que se da en un 3,5% de las mujeres adultas, y sólo en un 0,5% de los varones.

¿Cómo se diagnostica la fibromialgia? Los criterios diagnósticos son:

1. Historia de dolor generalizado de al menos tres meses de evolución. Se considera dolor generalizado cuando están presentes las siguientes características:

* Zonas de dolor a la palpación, tanto en el lado derecho del cuerpo como en el izquierdo.
* Zonas de dolor distribuidas tanto por encima de la cintura como por debajo de la misma.
* Además podría existir dolor axial: bien a lo largo de la columna cervical, torácica o lumbar, o bien en la region anterior, en el pecho.

2. Dolor, en al menos 11 de los 18 puntos que se definen a continuación.

El dolor será claro y se manifestará al explorar palpando la zona con unos 4kgr de presión aproximadamente.

Como otros factores diagnósticos se incluyen:
Dolor de cabeza, vejiga irritable (sensación de urgencia para ir a orinar), dismenorrea (las reglas se vuelven irregulares y dolorosas), excesiva sensibilidad al calor, cansancio de piernas, sensación de hormigueo u acorchamiento (sobre todo en las manos y los pies), intolerancia al ejercicio físico (sobre todo al cargar pesos, de forma que empieza a molestar hasta el bolso), fatiga persistente, sueño no reparado y rigidez matinal. Se añaden implicaciones en...

¿Cómo ocurre todo?
De las diferentes hipótesis que se barajan al respecto vamos a tomar como referencia, por parecernos más didáctico el modelo de Goldstein, según este modelo, hay individuos genéticamente predispuesto a poner en marcha una cascada de respuestas neurológicas y hormonales en situaciones de estrés para poder adaptarse a una serie de circunstancias, si estos individuos con vulnerabilidad genética, son sometidos a una determinada situación estresante o a la suma de varias, hace que el sistema de adpatación se sature y llegue a fracasar. Así es que muchas veces hy un episodio concreto identificable en la vida del paciente, como comienzo del desarrollo de una enfermedad, una operación, un accidente, una separación, pero otras veces se trata de un cúmulo de pequeños estresores que se van añadiendo hasta el que el vaso se colma con una gota más.

Los fenómenos que observamos en la fibromialgia podrían ser las manifestaciones clínicas de este fracaso en el sistema de adaptación. (Subir)

Los distintos estresores que pueden hacer fracasar el sistema pueden ser de índole muy variada:

1. Factores biomecánicos: Hipermovilidad en las articulaciones, problemas ortopédicos (una pierna más corta que otra, una maloclusión), traumatismos, problemas posturales (desviación de la columna) y sobrecarga musculoarticular, etc.

2. Factores bioquímicos: Exposición a sustancias tóxicas, falta de producción de alguna sustancia por parte del organismo, procesos infecciosos (sobre todo virus), reacciones alergicas, etc.

3. Factores psicológicos: Escasa habilidad para afrontar situaciones estresantes, depresión, ansiedad.

¿Cómo se trata la fibromialgia?
Hoy por hoy podemos decir que los esfuerzos que se realizan cada vez son mayores al respecto, pero la enfermedad en sí no tiene curación. Podría parecer un poco duro, pero existen formas de actuación. Con un equipo de profesionales y con el propio paciente, se pueden desplegar acciones para mejorar su calidad de vida e intentar frenar la evolución del proceso.

El paciente fibromiálgico ha de ser "llevado entre algodones", y creemos que necesita en torno así un equipo de profesional médico, psicológico y fisioterapéutico que, perfectamente ensamblados, no sólo den como resultado la mejora del paciente sino además el mantenimiento de los logros conseguidos.
(Subir)
 


Clinalgia.com | Avd. de la Libertad, Edf Entrejardines, 3º Entresuelo | Mapa del sitio

Teléfonos 968.28.16.25 - 968.28.05.60

Clinalgia Dental 968 29 65 25

Creación del Portal web por Marcguire

Rediseño Web Murcia by ON Technology